Imposible lo estáis dejando
para mí, y para vos
Y
para los que vengan
detrás de todos los que estamos ahora mismo en Oropesa. Solo hay dos causas que
me impiden hacer maleta y exiliarme hasta que vuelva la cordura y el bienestar
residencial a mi entorno ciudadano: Una, el no ser propio de mí resolver los problemas
huyendo de ellos pues tengo por muy cierta la frase de Quevedo con
que finalizaba La vida del Buscón (o Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo
de vagamundos y espejo de tacaños) con esta reflexión :
“Nunca mejora su
estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres”
Otra razón, aparte de
mis deberes familiares, es la convicción de que huir del conflicto, por más que
te supere y desborde, es retrasarlo y agravarlo, pero nunca resolverlo. Así que por más que me dañe la salud sostenerme en desazonada desesperanza por ver a una Oropesa irresoluble a causa de sus propias actitudes y gentes, volveré a plagiar a Quevedo para describir mi ánimo con mejores palabras que las mías, pues como él me siento identificado con ese estado anímico que destila ante la decadencia que percibe en su tiempo:
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía...
ya
tocando la boca o ya la frente,
silencio
avises o amenaces miedo.
¿No
ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?"
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?"
La paradoja de una sociedad laica y un
estado aconfesional manteniendo fiestas religiosas, como fiestas locales y
patronales de obligado cumplimiento, puede comprenderse por el arraigo social de
una tradición pero eso de ampliarlas por causas turístico-comerciales o
acogerse a todas las Virgenes del calendario santoral que coincidan con época vacacional de interés turístico, sumándolas al
presupuesto de gastos municipales, es tan absurdo como el comprar alimentos en
supermercados al exasperante ritmo ambiental de villancicos, casi desde que
empieza diciembre para alentar el consumo y ventas.
No estoy en contra de las fiestas religiosas sino de su envilecimiento y degradación malversada en manos de tenderos y políticos, para uso anestésico de la población en plan "Pan y Circo". Es puro cinismo social que haya más asistencia a las paellas o vaquillas que a la función religiosa que es causa y motivo de esa fiesta.
El grupo juvenil con logotipo de tíos
verbeneros tocando el matasuegras, vuelve a las andadas este 12 de enero. Rellena
el hueco de calendario entre Navidad y San Antonio que será el 19 ¡ni un fin
de semana sin verbena noctívaga! Colabora el Ayuntamiento (es decir: mis
impuestos y los tuyos, incluidos aquellos que formularon queja por escrito por
un acto de este grupo, entre otras torturas musicales, que fue ninguneado dejándolo sin respuesta de ningún grupo
político municipal, interesándose los que mandan solo si los firmantes estaban censados y donde) y colaboran también los comercios
locales para pagarles un auto regalo de noche del sábado bajo la carpa multiuso
municipal (el resto de asistentes, si acuden, comen de sobaquillo o lo que es lo mismo: a sus expensas)
Ignoro el coste de la colaboración y su alcance. Me es indiferente,
pero no me engaño con lo que el acto de la Torrá supondrá de expansión musical posterior
y su molestia torradora-torturadora frente a mi derecho al descanso. Tengo claro
que a la casta política local le importa un… voto, mi problema residencial.
Vista la comprensión civil de esos
comercios colaboradores hacia los jóvenes verbeneros (me dicen que pobrecillos no tienen sitios donde meterse, son de aquí, compran en la tienda -serán los padres porque no creo que ellos supongan un alto grado de clientela- y así se me justifica el que el ocio juvenil privado sea cosa comunal). Intuyo que alguien quizá
piense con toda naturalidad que el mundo se compone de memos que pagan y callan, mamones que sacan lo
que pueden de la teta y gruñones de dos tipos: los que esperan su momento para tener
acceso a su ración y los que se quejan de todo.
Callejón sin salida.- Dije,
y mantengo, que estamos alentando una cultura de botellón juvenil degradando
toda opción de futuro porque solo producimos fiestas y peonadas en montar y
desmontar tablados o desbrozar barrancos.
Importamos más mano de obra que carga de
trabajo para crear puestos de ídem y damos más beneficio externo fuera de la localidad que obtenemos
beneficio en forma de dinero circulante en la población para su uso dentro de la economía local. Nuestro I+D
local es poco menos que enseñar a usar el Word para hacer currículos y gastar
presupuestos millonarios (de euros que
son más que de pesetas) en muy poco más que temas de foc i fum (fuego de
artificio y humo pues incluso tenemos un individuo cobrando sueldo por y para
gastar dinero en ello). Falta mucho por mejorar en todo.
Lo explicare mejor
con frases hechas: Errare est humanum pero perseverar en el error es diabólico. Séneca
Oropesa anda en un
trabajo de Sísifo sin saberlo, castigada en el averno a subir una piedra que
siempre cae para volver a empezar desde el punto de partida Locura
es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados ó Si
buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo A. Einstein




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