domingo, 24 de marzo de 2013

Gibar y jorobar, asunto de nunca acabar


Encima nos cobran por gibarnos.- Y además se defienden de sus errores cobrándonos sus gastos de defensa a los denunciantes o perjudicados en la queja de sus errores o desmanes.

Es asunto de jobar y para jiñar, el gibar constante a nuestras vidas en que nos sostienen estos gerifaltes del neo-feudalismo democrático, con sus manejos y decisiones sobre el dinero ajeno (tuyo y mío, pero no de ellos), siempre metiendo la cuchara en todo plato que se mueva, cogiéndose las tajadas del plato (no las mejores sino todas) y llevándose hasta la cubertería en el propio bolsillo después de cada cata. No queda  un jardín sin pisar ni un presunto bando inocente sin algún dirigente que esté sin imputar o en riesgo de serlo.

Hay un dicho que dice sesudamente que prefiere a los malvados que a los tontos porque, haciendo daño, los malvados descansan pero los tontos no paran ni se cansan de…y encima no puedes odiarles porque ni se enteran del mal que causan.

Causa regodeo oírle hablar a algún político municipal jugando a orador parlamentario y diciendo de tal o cual asunto vecinal que fue aprobado por el ayuntamiento en esta o la pasada Legislatura. Habla de cosas locales, dilucidadas por ellos en sus acuerdos plenarios entre el periodo de elecciones, y dice legislatura como si anduviera metido en un parlamento local cuando apenas deberían pasar de simple gestión.
Un español que ha vivido muchos años en USA dice que visitar una web municipal de allí es obtener información de presupuestos y partidas de gasto en proyectos comunales sin enterarse apenas de como se llama el que gestiona la ciudad mientras que ver una web española es no enterarse de ningún numero de cuentas y ver muchas fotos del alcalde cortando cintas inaugurales.
Ya es de guasa la diarrea legislativa española donde se cuentan  por decenas de miles las leyes y normas vigentes por las que podemos incurrir en falta y carne de justiciable sin enterarnos de que nos hemos vuelto delincuentes
( El estrambote de leyes y prohibiciones viene por la cantidad existente y por su prolifero número anual que lo acrece dada la afición del legislador en crear, reformar, modificar, alterar, cambiar, innovar, ampliar, toda suerte de producción normas, ordenanzas, tasas, reglamentos y acuerdos o disposiciones. Llegan  a tal grado de producción que los boletines Oficiales son imposibles de compendiar y unificar, no ya por su cantidad sino porque puede ser legal una cosa en un lado y su contraria en otro)
    Si entramos en el mundo municipal hay un logrado título del libro de unos periodistas sobre el tema, que lo dice todo: La delirante España de los chiringuitos locales; Todo no, porque el libro solo denuncia las incongruencias berlanguianas de esta feria sospechosa de monipodio nacional. Agobio y angustia de ver tanta irresponsabilidad colectiva que parecemos tener y padecemos por doquier, pero  no entra a analizar el virus causante de que los chiringuitos se hayan generalizado hasta ser casi la norma y no la excepción. El virus somos nosotros mismos que andamos idiotizados por banderías y en debates de boberías, sin sancionar conductas ni siquiera con el reproche del voto en contra. Todos somos culpables y penitentes a la vez.
    Un recurso de más de 300 vecinos a los que se les demandaba por sorpresa un pago, por algo que es discutible exigirles, fue "retrasado" tras la multitudinaria protesta dejándolo en suspenso. Ahora se retoma el asunto para volverlo a pasar al cobro y rectificar cualquier defecto formal que lo hiciera ilegal, perdón quise decir a-legal. No tenemos remedio y nos tienen envueltos en litigio constante contra sus actos por ser, digámoslo en lenguaje llano,  cada decisión comunal simplemente una constante metida de mano en el bolsillo vecinal individual.   
    Resumiré el tema sin acritud, relajado y sentado: Se metieron, y nos metieron, en un berenjenal de crecimiento sin poner cimientos previos ni reflexionar sobre otra cosa que los futuribles de beneficio; los cimientos (léase infraestructuras, dotaciones y servicios) salen de una Administración quebrada  que no puede pagar nada porque a duras penas se paga su propio engranaje y cada vez ingresa menos sin llegar a cubrir ni sus deudas ni sus propios gastos de funcionamiento.
  Los palos del sombrajo se sostienen disparando el cobro de lo que sea y por lo que sea al ultimo que pasa por ventanilla .
     Ninguno de los que se dedicaron a aprobar todas las mercantiles propuestas de negocio que se les plantearon -y que ellos transformaron en proyectos de interés público por voluntad política- supo ver más allá de sus narices ni supo pensar en los demás que sufren las consecuencias de su alocado ¿desbocado? planeamiento.
    Nadie pagará por nosotros y ellos seguirán en el mismo plan en cuanto puedan. Ya saben: si ha recibido esta notificación entre el 1 y el 15 tiene hasta el 25 para pagar si no lo hace 20% de recargo y sanción...
   Esto parece como si alguien todavía esperara sentado a que pase la riada para poner el letrero de "Hasta aquí llegó..." pero sospecho que en este lacrimarum valle el tsunami purificador está aun por llegar

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