EL ANTES.-
EL TOSALET DE LES FORQUES.- Pocos, por no decir nadie o casi ninguno, saben o conocen
que hay una montañita por Oropesa que se llama de las Horcas (tossalet de les
forques). Menos aun podrían situarla dentro de la Urbanización El Balcó que es
donde se encuentra. Sí, en efecto, el nombre proviene porque había allí
colocadas unas horcas o patíbulo aunque nada se sabe de haber habido nunca algún
colgado, ni suicida ni ajusticiado, por mucho morbo que nos despierte el
asunto. Para entender la causa de tan tétrico decorado hay que remontarse a la
Edad Media y recordar frases como esa de “Señor
de Horca y Cuchillo” que no significa exactamente eso de que mandaba un
tipo sanguinario y déspota con poder abusivo sobre vidas y haciendas sino que
bajo época feudal y hasta el final del Antiguo Régimen (no penséis en otra cosa
más que en los tiempos de un sistema de cosas que acaban con la Revolución
francesa) y antes de que diera paso al XIX con sus códigos penales y la actual
organización de la Justicia como un monopolio del Estado pues las cosas rulaban
de otra manera. Un Señor de territorio podía tener como atributo el ”mero et mixto imperio” que es capacidad
delegada para poder ejercer jurisdicción de justicia dentro de su territorio; “mero” para crímenes que supusieran pena
de muerte y “mixto” para juzgar otras cosas menores pero también poder
para ejecutar las sentencias.
Las horcas en las afueras del poblado y
visibles desde la carretera señalaban al viajero que entraba en territorio
donde el Señorío podía juzgarle, condenarle y ejecutarle, dado que los Señores
tomaban posesión de sus dominios: lugar-términos y habitantes- con la
jurisdicción civil y criminal, alto a bajo, mero y mixto imperio, suprema y
absoluta potestad, con todos los derechos dominicales”. O sea que la horcas
aunque de adorno y de aviso podían ser utilizadas bajo sentencia judicial del
Barón de Oropesa.
Un ejemplo de esta potestad lo tenemos
en 1584 cuando Jaume Porcar detiene, encarcela e interroga a un pescador dando
cuenta de lo investigado al Barón D.
Pedro de Cervellón (véase Sucedió en Oropesa I pág.56). Este, se asesora
por un jurista a la vista de las averiguaciones y testimonios realizadas por éste
sobre el furt
de dos cabrits (hurto de dos cabritos) en Oropesa del que se acusa a
Agostí de la Serra, pescador natural del regne de aragó de la
ciutat de saragossa avehinat en la ciutat de Valencia y de present en la baronia de Orpessa ,criat
de Johan de Rany patró y pescador de la dita ciutat de Valencia.
Hoy no quedan horcas y el nombre apenas se recuerda y aunque en a finales
del XVIII se le llamará La Orca, en 1945 el nombre todavía existía.
EL AHORA.- Estamos apañaos
con las concejalías de esta mi aldea. Al desnortado de Fiestas y botellones,
empeñado en convertirnos todo el año en Carnaval con fiestas bajo la lona (no,
no he escrito luna) a base de saraos de carpa
se nos suma el intitulado de la Juventud, que es competencia y/o tarea
muy municipal a falta de una futura Concejalía geriátrica, a la que en
consistorio anterior se sumaba la cartera de… ¡Nuevas Tecnologías! Que manda güevos con el titulo y la pretensión
política de inmiscuirse entre gente joven, que vive en un mundo de
obsolescencia programada y compra compulsiva de lo que sea de última generación
aunque no lo necesite, siendo que la
gente apenas distingue un destornillador (en su matiz herramienta o combinado
alcohólico) de un gin-tonic y ya nadie recuerda ni cree en aquel MacGyber que
con un alambre y una navaja suiza era capaz de reparar un satélite en marcha. Para el 20 de febrero, el tal de Juventud, me
organiza un Carnaval con pasacalle disfrazado y disco móvil final; siendo que
los carnavales ya han pasado en todas partes por ese tope del miércoles de
ceniza como fecha límite pero les importa una m,,, con tal de xoder al personal
cuando les peta. Estamos en una aldea que como toda formación profesional
coloca pasquines por los escaparates anunciándose cursos de manipulador de
alimentos y… Superior de Cajero (no de banco sino de tienda, por más que ahora
las maquinas registradoras ya te marcan hasta el dinero a devolver cuando se
paga con un billete más alto que la compra) todo un promisorio repertorio de
oferta laboral futurible y disponible para esos jóvenes cuyo paso escolar no
les sirve siquiera como base académica para acceder a simples puestos de peón laboral
pero parece que a base de actividades juveniles noctívagas los ediles creen más
en aquello del cínico futuro profesional ansiado: “vivir de los padres hasta
que tus propios hijos puedan mantenerte”
Recuerdo el
anuncio del niño entusiasmado porque le han regalado un palo para jugar…o
quizás se alegre para usarlo “encorriendo” en plan tío de la vara a toda esta
panda de ocurrentes concejales incapaces de darle esperanza de futuro a nada ni
a nadie más allá de facilitar el refocile pueril a cuenta de lo comunal.


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