Una Sesión Plenaria municipal del 2016 en mi aldea fue subdividida en
dos fases para la misma mañana, porque fueron convocadas ante un coitus
interruptus al malograrse la primera convocatoria, por discrepancia-desacuerdo
acerca de como fundirse ¡2,9 millones €! Que es pastón en concepto Plus-Extra
de gastos añadidos al supuesto Presupuesto
anual que ya teníamos para el 2016…así que a 4 meses transcurridos del año
esta vitaminada inyección de gasto nos
son metidos sin anestesia y con calzador con el subterfugio de incorporarlos
bajo formula “modificación de crédito” y diciendo que lo hacen…para dotar económicamente diferentes
partidas para el normal funcionamiento a lo largo del año y que no tuvieron
cabida en el presupuesto… O sea, que los presupuestos se hacen con martillo
y escoplo, o quizá soplete, anotando cifras sobre la barra de hielo y el dinero
aflora o se funde igual que las ideas con las que nos alumbran estos cacúmenes
gestores que no se detienen en sus fracasos y dilaciones ni siquiera ante la
realidad ingrata.
Vivimos en una
permanente Ceremonia de la Confusión: Dos sesiones para un mismo hecho se
convierten en dos titulares diferentes según prensa: Una reseña habla de
aprobarse más de 20 inversiones (a estas alturas del año) incluyéndose como tal
las fiestas (dice 400.000€) Otra reseña dice
que se han puesto de acuerdo en el destino del ahorro de ese remanente del que nunca se sabe si es
dinero sobrante de otro cajón o que se quedó sin gastar por dejar pasar los
años.
Solo para
refrescar memoria del lector os hablaré del llamado Polígono Industrial de La Catalaneta al que se le quieren dedicar
877.000 € para reparcelación… ¡35 años después de existir! Y eso, para
construir un nuevo almacén municipal en esa explanada donde durante décadas,
sin asfaltar siquiera, solo anduvo un pionero tinglado de hierros y mallazo
junto a una nave de muebles de oficina. La magra explanada de almacenes que ahora
se ve tiene por origen el emplazamiento campamental para obras de la autopista
allá por 1972; hubo entonces expropiaciones para construir la AP-7 y otras
temporales para excavar agujeros y sacar
tierra con objeto de hacerle talud así como otros, también de uso, para ubicar materiales
que retornaron convertidos en eriales
irrecuperables para lo agrícola. Sobre 1982 se les dio etiqueta de uso para
suelo industrial en aquel PGOU que fue incapaz de conseguir un acceso desde el
pueblo a su polígono industrial en esos 1,6 km que los separan ya que una raya
continua de la CN-340 les cerraba el giro y acceso salvo un largo rodeo duplicando recorrido para poder cambiar
sentido direccional yendo sobre un puente que hay distante a 3,5 km al norte para volver atrás. Así se
sostuvo el problema casi más de una década sin buscar ni encontrarle solución.
En 2004, creo recordar, que ya ni me acuerdo ni vale la pena conservar memoria; en los
bajos del ayuntamiento, un engominado y bien maqueado sujeto con aspecto de
ciudad nos recibía bajo previa e individualizada cita municipal imperativa de
acudir. El tipo no era funcionario sino abogado privado, encargado de tramitar
una Ocupación Directa de terrenos privados para abrir una carretera al Polígono
(paralela a N-340) que a través de un túnel bajo el peaje les permitiría
eludir el obstáculo de tener al polígono bloqueado en sus accesos. No hubo
presencia de Alcalde ni Concejal en el acto aunque deberían andar por el
edificio ya que dos pegas que le expuse al trajeado fueron consultadas fuera
del salón sin dar nadie la cara ni acudir a dar oficialidad al acto aunque,
ejerciendo de pasante, había un sujeto con ordenador que me parecía técnico
medio de urbanismo. La
bufonada legalista acabó en astracanada cuando me dieron un papel copia
sin firmar diciendo que los m2 de mi expolio se me reconocerían al lado del
cementerio (otra explanada-escombrera en secuela de la autopista). El tonto del
haba del funcionario, confundiéndome con un gañan de fácil engaño, apostillaba
“que salía ganando pues era zona de mucho futuro” y aunque el cuerpo me pedía
mandarlo a vacilar a su bien amada madre le lancé una mirada despreciativa como
muda respuesta a su majadera afirmación
justificativa del timo de la estampita que me imponían. Aun hoy sigo sin ver el
futuro de la zona más allá de mi posible entierro y como otros papeles de pago
en estafa cromo del coyote (Av. Barcelona p.e. en 2002) siguen siendo
inconvertibles en dinero y pasaran a mis herederos como deuda incobrable.
La carretera aun tardó años en hacerse y me ha dejado un talud para que la inaccesibilidad sea para entrar en mi finca ahora y seguimos igual con almacenes haciendo de actividad industrial. No sé lo que
concluirán Uds. Porque yo no sé si estoy ante un paradigma de ineficiencia político-funcionarial
o un fracaso colectivo vecinal. Aquí todo se les atraganta sin rematar ni
acabar; al menos las catedrales aunque tardaban siglos se terminaban pero con el stress de trabajo y asuntos que tienen
pendientes habrá que disculparlos.


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