jueves, 31 de marzo de 2016

Toponimia rural d'Orpesa (I)

Las partidas rurales del Término.-

  Francisco Sevillano Colom nos puso en sobre aviso ante la cita de nombres dados a las Partidas rurales en el siglo XVI, que existen en documentos del pleito sobre 1611. Allí, en deudas de labradores que hipotecan sus propiedades, se nombra la ubicación de estas fincas describiéndolas por el Paraje o Partida en que se encuentran y los lindes que las definen.
  Hablar hoy de los Parajes y las partidas del término me es particularmente muy doloroso pues lo que fue de siglos Nombres y formas de Vida del pasado orpesí como D’alt la Vila, Baix la Vila, Amplaries, Els Quarts, El Pla, Catalaneta, Les Basetes, La Conillera, Recholar, etc. etc. es historia pasada y olvidada por dilapidada.
    Es futura historia, en mi opinión y aquí la dejo, el decir que:
 Todo fue literalmente engullido y triturado, en menos de una década, por el exceso social colectivo en ese delirio urbanístico inmobiliario que es mal llamado Turismo  en, turbia o interesada, confusión mental como coartada que usa del suelo como filón tributario en financiación municipal .

  La  cosa comenzó el juego desnaturalizando el suelo agrícola sobre el papel, mutándolo en calificación futurible de urbanizable y, así, rebautizándolo de inmediato bajo etiquetas R-1, R-3, R-5 y otras sesudas y cabalísticas nominaciones en esa su jerga legalista y gremial del planeamiento urbano municipal, se propició todo para canibalizarlo de inmediato.
   Proceso que acabó destruyendo caminos y cultivos bajo el eufemismo de llamar transformación y  Desarrollo Urbano al consumo total del territorio disponible, mezclándose salvajemente el negocio y afán de lucro especulativo junto con la voluntad política de financiarse mejor los municipios.
 
Los nombres de esos parajes – a falta de GPS y de planos, además de no ser fácil el distinguir bien los puntos cardinales intermedios- son fruto de la necesidad de situar y diferenciar una zona de otra, para ir o identificar a una finca u otra, basándose en alguna característica propia del terreno del que se habla y aunque Sevillano Colom insinúa que  son nombres actuales, eso es cierto todavía en algún caso por así mantenerse inalterables por siglos, en otros o bien han desaparecido o han sido sustituidos por otra nueva denominación que se ha vulgarizado o popularizado entre los contemporáneos de las diferentes épocas.
 


 El territorio donde se asienta la Villa de Oropesa forma un casi rectángulo       de 26,4 km2  que se caracteriza por ser llano al Norte y abrupto montañoso al Sur y al Oeste, de manera que su litoral lo flanquea por todo el Este, primero en forma de playa por el noreste y después como acantilado escarpado hacia el sureste. (En la foto tomada desde el norte esta linde oeste montañosa queda a la derecha de la imagen)
La Sierra de Oropesa con un escarpe de apariencia casi vertical le da una pared oeste alrededor de 400 m. de altitud, siendo su divisoria el límite W del término municipal. La zona agrícola o cultivable era con preferencia el suelo en su llano hacia el norte pues en el sur montañoso apenas se producía otro aprovechamiento que los pastos ganaderos.
El cultivo fue siempre de secano por la escasez de aguas para el riego y la única agua disponible resultaba una maldición pues la Laguna inundada ocasionalmente fue causa de mortandad por las fiebres palúdicas llamadas Tercianas al no desaguar en el mar y estancarse con la subsiguiente proliferación de mosquitos.
 Las Referencias naturales para definir lindes en los campos de labor agrícola en el término municipal de Oropesa son pues:  El Mar, con su Albufera colindante, y la Montaña que coinciden plenamente con el Este y el Oeste, y es de notar que casi todas las fincas rusticas son parcelas que a su largo están orientadas a modo de franjas E-W  siguiendo el camino del Sol; esta disposición se exceptúa en el paraje Els Quarts cuyas parcelas lo estaban de Norte a Sur quizá por la disposición del Barranquet y las montañas del sur que lo aconsejaba ; La Carretera o Itinere Regio (camí Real) subdivide el término municipal al recorrer como  una línea longitudinal Norte-Sur entre el Mar y la Montaña la cual es como eje que centralmente sectoriza el terreno y a veces se matiza esta carretera como camí de Castelló o camí de Alcalá según sea dirección al norte o al sur desde el poblado; con el tiempo esta línea longitudinal se duplicaría a modo de enrejado sectorial con otras dos líneas separadoras todas paralelas entre sí: la vía férrea y la autopista.

  Estos puntos más estrechos son los que notarialmente se llamaran Cabos o puntas de las lindes de heredad al describirla, lo que la identificará unívoca e inequívocamente junto a los propietarios vecinos al norte y sur por sus partes longitudinales más alargadas y el Paraje o la Partida donde se ubica. Modo anterior al sistema catastral de Polígonos y Parcelas rusticas que sucumbiría finalmente ante el altar urbanizador cuando en función del uso del suelo determinado por planeamiento municipal todo pasó a ser sectores R para el manejo político-inmobiliario del suelo que engullirá el paisaje sin piedad.
Cuando en 1589 se parcelan las propiedades para las 24 familias repobladoras esa carretera no era la actual sino que por entonces solo lo era el hoy llamado Camino de Carretera Vieja (continuación de la actual C/ San Isidro) y sobre esa línea separadora se parceló el campo de labor entre las familias a un lado y a otro. Después, las distintas herencias y compraventas fraccionaron y aumentaron las parcelas subdividiéndolas, aunque siempre manteniendo una misma anchura estándar mínima que permite al menos 4 líneas de arboles por finca.
 Pero por el hecho de separar la vieja carretera las zonas desde muy antiguo las parcelas se observa, como bien indica la aguda perspicacia de Secundino Claret Eixau en intuitiva percepción, la circunstancia física  de que, aun manteniendo el paralelismo E-W de las fincas, no hay continuidad de confronte ni coincidencia entre las lindes de fincas a un lado de ese camino hacia la montaña con las del otro lado hacia el mar porque nunca fueron la misma partida en dos por ese camino.
De aquella antigua Parcelación repobladora del siglo XVI  vendrá la posterior diferencia de nombres entre Partidas y Parajes:

 Otras referencias son: La línea medieval de mojones en linde municipal  cuya traza rectilínea se materializa por una ancha cañada pues los mojones de esa linde municipal son el centro de la carrerasa tomando 18 pasos a cada lado y municipio respectivo. Línea artificial que, con el tiempo, será conocida bajo el nombre de La raya del Terme como Línea en lindero del término municipal o la Molloná por sus mojones.
   El Riu o río seco (Chinchilla)[1]  es otra línea natural y transversal de Este a Oeste que zonifica el suelo, diferenciando como más lejano el de más allá o al otro lado del río (della lo riu) hasta las lindes municipales. La Vila (Villa o poblado como céntrica referencia que hoy diríamos casco urbano) es punto fijo que posiciona sus zonas según sean en dirección al Mar (baix la Vila/ davall o devall la Vila) o hacia la montaña (d’alt la Vila)



[1] El nombre Chinchilla, o Cinchilla, no proviene del animal con ese nombre que es oriundo de América pues ya se usa con anterioridad desde el S.XII para una homónima localidad albaceteña llamada Chinchilla del Monte Aragón y, al respecto, para esa población,  hay una tesis de 1983 que lo explica etimológicamente como variación mozárabe del nombre latino Senticella (espino pequeño) o del diminutivo de un allí anterior asentamiento romano llamado Saltici o Saltigi que devino en Saltigella-Salticella y a través del árabe Santayila-Sintiala-Sintyila a Chinchellam-Chinchiella- Chinchilla.
LA ETIMOLOGIA DE LOS TOPONIMOS CHINCHILLA Y NUBLA. Robert Pockington.

domingo, 13 de marzo de 2016

esnafrar

Esnafrarse es vocablo gallego que significa  'caer de fociños, romper, literal ou metaforicamente os narices. O séase: romperse las narices al darse de morros contra lo que sea, aunque sea algo tan etéreo como la tozuda realidad y…es lo que hay en este circo social donde los políticos andan embebidos en el “reunioning” para ver quién manda  o parte el bacalao y quien reparte- o quién se queda con la mejor parte- para seguir todo igual: con rancho aparte para los elegidos y embudo ancho para la banda o la parroquia afín según la máxima del color político “al indiferente se le aplicará la legislación vigente”

Mientras dura la disfunción de estar sin patrón al mando del timón, barca sin rumbo y puerto desconocido que nadie olvide que nuestro papel como troupe cirquense tan solo es el de ser marioneta en la cuerda floja haciendo funambulismo malabar, con otro manejando hilos  para engrosar arcas y cajas (A_B_C y X) y eso de que el espectáculo continúe o debe continuar es cínico epitafio de manual, aunque alguien de nosotros se esnafre y se escoñe (está en diccionario) en este enmoñar o rizar el rizo, en el que anda enmarañada la llamada Cosa Pública, pandemónium o guirigay de intenciones sociales en manos de políticos bienintencionados con intención de servidor público, donde como servidos acabamos todos los-de-siempre bajo las disposiciones de esos servidores otros-de-siempre y… como cabe suponer de su resultado nos dejan: de bruces, esmoñados o escojonciados, al despeñarnos de la cuerda al suelo, por
muy a ras del suelo que nos columpiemos con esa estúpida habilidad de quien se tiene por experto en nadar y guardar ropa sin saber que solo es un descamisado social para esquilmar.  
Hasta ahora se balancean los elefantes cantando sobre la tela de una araña pero para cuando acabe la función y empiece a funcionar la cosa, dejando de estar en funciones los que sean recambiables pero sustituibles dentro de la caja de colores disponibles en esta cretinez colectiva, todo volverá sin que importe el tiempo muerto con tal que no defuncione el calendario de pagos y contribuciones.
  

Todo seguirá como si nada y retornarán al paso penitencial del flagelo con sus funcionarios mandándonos cartas con acuse de recibo, notificándonos cualquier cosa (p.e. que tenemos una casa vacía sin ocupar o que empieza a correr el plazo en periodo “voluntario” de lo que sea o que te ha tocado pagar peaje por el simple estar inscrito en este territorio de arrebatacapas del que nunca podrás escapar) 
¡Seguid columpiándose en la cuerda floja!

sábado, 20 de febrero de 2016

Metidos en Jardines y Carajales

   
Es mucho suponer que un peón de obra que tiene destreza con la hormigonera se recicle como buen panadero amasando con la panificadora y no digamos como pastelero artesanal de obrador, porque aunque todo se aprende el buen oficio se adquiere con la maestría de quien se dedica a ello. Un jornalero de campo o bracero agrícola no presupone estar ante un agricultor experimentado y un labrador (de secano o regadío) no tiene porque ser un avezado jardinero por muy especializado en vivero que sea, de la misma manera que a un vendedor de floristería (ramos y macetas) tampoco es obligado darlo por entendido botánico y reputado curandero de yerbas.
 
No, no basta con leer algún libro de jardinería para saber del asunto y meterse en dibujos ajardinados bajo diseño estilista de alto copete y postín pero… sí, si hay que tener alguna idea clara sobre el ornato vegetal y el uso social de los espacios verdes para los habitantes, sin poner en rivalidad y conflicto las farolas con los arboles, los macetones con los vados y las señales con las aceras y viandantes. Y no hablo de la función sombra y microclima, porque las podas son tan de recluta cuartelero que para cuando llega el estío los gordos y calvos apenas nos guarecemos del sol ni resguardándonos en parapeto de perfil con la silueta del tronco al otro lado de la solana directa. 
Somos paradigma de lo que no hay que hacer para gozar de zonas ajardinadas en una vecindad.-
Por ahí hay olivos de tamaño normal con peluquería bonsái o ensaimada y arboles llamados Plátanos de sombra de natural frondoso (no confundir con el banano-plátano de postre) que se les da tratamiento de emparrado tullido mono-pie quebrado que bien parecen los palos de un sombrajo sin tapa o cubierta y de los que cabe sospechar algún tipo de enanismo provocado.
   En esta Aldea mía de tan frustrante jardinería - que acaba de presupuestar 4 millones € solo para Conservación, Limpieza y Mantenimiento de Zonas ajardinadas-desconozco quien se encarga de Parques y Jardines aunque me recelo que el tema anda desperdigado entre la Brigadilla de Obras y Servicios &Urbanismo (con sus zonas verdes y sus galimatías numéricos de volumetría-edificabilidad- metro techo y demás milongas seudocientíficas de esa cábala especuladora que intitulan Desarrollo de Suelo-Ordenamiento-Vertebración territorial y Paisaje); supongo que aparte hay una “externalización” del servicio vía contrata con los subarriendos y detalles que procedan y que ignoro, además de preferir no profundizar en ello.   Ya es chocante el book de fotos publirreportaje de los concejales asistiendo a la poda de palmeras, postulándose con tal chuminada los políticos cual si realizaran sobrehumano logro y evento digno de condecoración, y recuerdo con pasmo la genialidad de sembrarlas en la mediana de una avenida sin darse de cuenta de los efectos de zapa de las raíces y su riego sobre el cableado subterráneo de las farolas de esa misma mediana. 

Como cabe suponer, 4 millones es un pastón de vegetales como para repartirnos postre gratuito al vecindario si fueran comestibles. Nadie se pregunta nada y solo alguna ceja se levanta sugiriendo como ingenua rogativa que “a ver si contratan a la gente del pueblo” que es como el asunto de los “huertos urbanos”. O sea, tener más fe en la providencia de la suerte que en el afán del propio esfuerzo. Siempre andamos en carajales irredentos como el empeño de poner césped sobre un territorio de tanta penuria hídrica con la sempiterna carencia de lluvia que nos distingue.
Chapoteamos siempre en el mismo charco del inoperante vanidoso que se tiene por más de lo que es y abarca lo que desconoce, fiado en que solo es cuestión de insuflar dinero para obtener un buen resultado.- 
 Apenas hay árboles centenarios por ninguna parte, los que hay son reliquias de particulares chalets devenidos en solares  abandonados o algún esperpento indultado de la tala por capricho del destino, no hay alamedas ni paseos con más verde que los arbustos de macetón, explanadas asfaltadas con carpas  de lona y tenderetes de cañizo...y sí en algún punto tras diez años de poner arboles, su porte apenas supera el de un palo espigado en plan jalón de secano es porque realmente no se han plantado árboles para enraizar y crecer sino que se han enterrado macetones a ras de suelo; los parques que se han consolidado se cuentan con una mano por más que alguno -uno- tenga prestancia de luxe y otro es de imposible uso y/o acceso peatonal por quedar tan bloqueado como una rotonda entre dos carreteras.  
Total: que si para mantener lo escaso que tenemos se precisa ese dineral ¿Qué pastizal o que profesional precisamos para mantener abierto el callejero?  


sábado, 13 de febrero de 2016

Gobernanza de Aldea: el antes y el ahora

EL ANTES.- 
EL TOSALET DE LES FORQUES.- Pocos, por no decir nadie o casi ninguno, saben o conocen que hay una montañita por Oropesa que se llama de las Horcas (tossalet de les forques). Menos aun podrían situarla dentro de la Urbanización El Balcó que es donde se encuentra. Sí, en efecto, el nombre proviene porque había allí colocadas unas horcas o patíbulo aunque nada se sabe de haber habido nunca algún colgado, ni suicida ni ajusticiado, por mucho morbo que nos despierte el asunto. Para entender la causa de tan tétrico decorado hay que remontarse a la Edad Media y recordar frases como esa de “Señor de Horca y Cuchillo” que no significa exactamente eso de que mandaba un tipo sanguinario y déspota con poder abusivo sobre vidas y haciendas sino que bajo época feudal y hasta el final del Antiguo Régimen (no penséis en otra cosa más que en los tiempos de un sistema de cosas que acaban con la Revolución francesa) y antes de que diera paso al XIX con sus códigos penales y la actual organización de la Justicia como un monopolio del Estado pues las cosas rulaban de otra manera. Un Señor de territorio podía tener como atributo el ”mero et mixto imperio” que es capacidad delegada para poder ejercer jurisdicción de justicia dentro de su territorio; “mero” para crímenes que supusieran pena de muerte y “mixto”  para juzgar otras cosas menores pero también poder para ejecutar las sentencias.
 Las horcas en las afueras del poblado y visibles desde la carretera señalaban al viajero que entraba en territorio donde el Señorío podía juzgarle, condenarle y ejecutarle, dado que los Señores tomaban posesión de sus dominios: lugar-términos y habitantes-  con la jurisdicción civil y criminal, alto a bajo, mero y mixto imperio, suprema y absoluta potestad, con todos los derechos dominicales”. O sea que la horcas aunque de adorno y de aviso podían ser utilizadas bajo sentencia judicial del Barón de Oropesa.
Un ejemplo de esta potestad lo tenemos en 1584 cuando Jaume Porcar detiene, encarcela e interroga a un pescador dando cuenta de lo investigado al Barón D. Pedro de Cervellón (véase Sucedió en Oropesa I pág.56). Este, se asesora por un jurista a la vista de  las averiguaciones y testimonios realizadas por éste sobre el furt de dos cabrits (hurto de dos cabritos) en Oropesa del que se acusa a Agostí de la Serra, pescador natural del regne de aragó de la ciutat de saragossa avehinat en la ciutat de Valencia  y de present en la baronia de Orpessa ,criat de Johan de Rany patró y pescador de la dita ciutat de Valencia.
Y el Barón D. Pedro, siguiendo la recomendación del jurista impone pena de destierro que para poder castigar ese delinquente es la pena de fuero que es açotes y de fierro y pagar a ca parte el valor de los cabritos conforme el fuero es necessario que se que se pruebe que esse hombre es sospechoso e infamado de (ilegible) y constando esto se podrá obligar como se ha dicho arriba, y no provandose porque estas penas criminales no se puede dar sino haviendose provado claramente el delito bastara desterralle de la baronía con pena de tres años de galeras en caso de contravención y también hay otro camino para corroborar lo privado y es que prendan a Pedro compañero de Agostin de la Serra del qual Pedro dize el delinquente que en días pasados truxo hun cabrito y él y los otros comieron del y podrá ser que el dicho Pedro descubra más claramente el hurto”

Hoy no quedan horcas y el nombre apenas se recuerda y aunque en a finales del XVIII se le llamará La Orca, en 1945 el nombre todavía existía.

EL AHORA.- Estamos apañaos con las concejalías de esta mi aldea. Al desnortado de Fiestas y botellones, empeñado en convertirnos todo el año en Carnaval con fiestas bajo la lona (no, no he escrito luna) a base de saraos de carpa  se nos suma el intitulado de la Juventud, que es competencia y/o tarea muy municipal a falta de una futura Concejalía geriátrica, a la que en consistorio anterior se sumaba la cartera de… ¡Nuevas Tecnologías! Que manda güevos con el titulo y la pretensión política de inmiscuirse entre gente joven, que vive en un mundo de obsolescencia programada y compra compulsiva de lo que sea de última generación aunque no lo necesite, siendo  que la gente apenas distingue un destornillador (en su matiz herramienta o combinado alcohólico) de un gin-tonic y ya nadie recuerda ni cree en aquel MacGyber que con un alambre y una navaja suiza era capaz de reparar un satélite en marcha.  Para el 20 de febrero, el tal de Juventud, me organiza un Carnaval con pasacalle disfrazado y disco móvil final; siendo que los carnavales ya han pasado en todas partes por ese tope del miércoles de ceniza como fecha límite pero les importa una m,,, con tal de xoder al personal cuando les peta. Estamos en una aldea que como toda formación profesional coloca pasquines por los escaparates anunciándose cursos de manipulador de alimentos y… Superior de Cajero (no de banco sino de tienda, por más que ahora las maquinas registradoras ya te marcan hasta el dinero a devolver cuando se paga con un billete más alto que la compra) todo un promisorio repertorio de oferta laboral futurible y disponible para esos jóvenes cuyo paso escolar no les sirve siquiera como base académica para acceder a simples puestos de peón laboral pero parece que a base de actividades juveniles noctívagas los ediles creen más en aquello del cínico futuro profesional ansiado: “vivir de los padres hasta que tus propios hijos puedan mantenerte”
Recuerdo el anuncio del niño entusiasmado porque le han regalado un palo para jugar…o quizás se alegre para usarlo “encorriendo” en plan tío de la vara a toda esta panda de ocurrentes concejales incapaces de darle esperanza de futuro a nada ni a nadie más allá de facilitar el refocile pueril a cuenta de lo comunal.

jueves, 4 de febrero de 2016

zapatiesta en zarabanda de fiesta

Bobeo bovina.- En cierta ocasión, no ha mucho tiempo atrás, una anciana de Oropesa –mi madre- quiso subirse al trenecito turístico para entender donde estaba el atractivo del recorrido y el singular encanto del viajecito, si lo hubiere, toda vez que el pasaje parecía gozarla como si volviera a la infancia en ese carruaje con vagones de intemperie medio al aire libre (los que hicieron la guerra decían que en el frente no tenían ni intemperie para resguardarse) pues no consta disponer de otra climatización que la ausencia de ventanillas tapa brisa.
Por si no lo saben el tal llamado tren turístico es algo así como el tren de la bruja sin raíles, rodando con vocación de bus urbano, circulando a su bola y tocando la campanilla para que se aparte el peatón a su paso. Iniciaba recorrido ese tren allá en los confines del término municipal donde hay una “ciudad de vacaciones”, eufemismo en titulo urbano que se integra como separado barrio extrarradio en un pequeño pueblo que se ve a lo lejos y campo a través. La vieja orpesina alucinó cuando subió una pasajera que al ver el monísimo pueblo a lo lejos le preguntó a su acompañante ¿cómo se llama ese pueblo que se ve allí? Es sabida la desorientación espacial  de muchos que se extravían hasta cuando buscan la salida de su alcoba o el urinario del local pero resultaba chistosamente grotesco que la pasajera ignorara el nombre de la propia localidad donde vacacionaba y no fuera capaz de situarse.
    
Lo dramático es cuando la mayor parte del censo vecinal anda perdida en materia de saber y reconocer los nombres de las zonas de su territorio municipal y es que no hay peor ceguera que la miopía mental o la miopía intelectual de quien no sabe ni quiere saber donde está.











 Caos en cacao urbano.-
Tengo para mí y así lo sostengo afirmándolo como axioma (verdad evidente que no necesita demostrarse)  que todo asunto caído bajo las garras políticas de nuestros gestores acaba siendo materia-tema-embrollo- barullo lioso o “empastre”…cagado y, por ello, cualquier cosa que se toca acaba dándonos más gasto y problema que satisfacción.  En esta Taifa donde se ubica mi Aldea se liaron con eso de “poner en valor” “optimizar” “potenciar” “dinamizar” como objetivos colectivos para la sociedad civil metiéndose todas las localidades en una zarabanda de festejos y eventos que nos convierten todo el año en un grotesco carnaval. Nimiedades y ocurrencias de poco caletre y sustancia como logotipos o eslóganes chorras como eso de la Marca-paraguas, bobadas voluntaristas en plan de placebo tipo declaración de interés (turístico, provincial, bien de la humanidad) o esa puerilidad llamada bandera de calidad;  como tantos otros inventos llamados eventos, que son incordios con mucho viento y poco aliento, solo para rellenar el calendario como zanahoria ilusionante del burro para que siga tirando p’adelante. Cualquier simpleza se quiere elevar a tipismo en sublime reclamo atrayente con tal de seducir turistas que esquilmar, ya sea usando referente por las famosas empanadillas de Encarna, els pastissets (tortas de alma) de la tía Romualda o excentricidades de baratillo trashumante como poner mercadillos navideños en puente de la Inmaculada o medievales por el puente 2 de mayo madrileño cuando no en asunto deportivo se monta la intemerata del caos colapsando calles y dinamitando la vida ciudadana a base de vallas y guardias prohibiendo el paso y dejando libre la calle a todo forastero que venga al evento .
 Cada evento supone un despejar de calles prohibiendo aparcar o estacionar con exasperante antelación y duración. Algún millar de vehículos se ve buscando imposible acomodo entre prohibiciones y zona peatonalizada para despejar el callejero en penoso desalojo. Una vez colapsadas las calles me consta el calvario de quien deseando acceder a su domicilio se ve impelido por los agentes con un rosario de circule-no se puede pasar- no se pare- siga- por ahí no y otras amables indicaciones que le llevan a las antípodas locales en remoto paraje descampado en zona perdida o barrio de casa dios de la frontera para iniciar un paseo a pie hasta casa (que era donde quería llegar). Desproporcionado guirigay de desordenes caóticos que en retorno económico para la población apenas sirven para que algún kiosco venda dos paquetes de pipas o entren en el bar dos despistados a mear y tomar café. Sigamos atormentando al vecindario ( ahora vuelven vallas por carnaval, mañana como pasó en San Antonio por un castillo hinchable para revuelco de niños se tiran las terrazas de bares al asfalto y los coches al laberinto del rodeo imposible) Lo dicho por un conocido mío que afirma no haber más tontos por falta de entrenamiento. 
Tapiar la ciudad es lo único que se logra porque ¿ a quien se le ocrre que es una fiesta armar la zapatiesta de una contrarreloj ciclista por las calles donde se vive?



viernes, 22 de enero de 2016

caminos y carrerasas

De carrerasas y caminos. Las vías pecuarias en Orpesa.-
A cuenta del difícil brete en que, como consecuencia de un trabajo escolar, un niño ha colocado a su padre y abuelo al preguntarles por la relación entre carrerasa y camino, me veo en la precisión de tratar de matizar como algo diferente a lo que a la mente de la mayoría le parece ser casi acepciones idénticas solo que con distintas anchuras. Para mí no son equivalentes por más que su uso para transitar coincida y aun salvando matices de camino (herradura, de cabra, carretero, de sirga, senda, vereda, asfaltado, carretera o autovía y autopista)  La confusión viene del uso de la carrerasa como camino tanto por personas como el ganado y también por el agua como cauce ocasional y, eso, en un mundo que solo conoce al ganado como bandeja de carnicería es difícil de explicarle cuando hay todo un vocabulario de connotaciones que guardan relación con las vías de comunicación.
Carreraza no es superlativo de Carrera ni tiene que ver con carreta o carretada, tampoco guarda estricta relación con carretera o camino sino que es tosca castellanización de un valencianismo, Carreraça o Carrerassa, cosas que a pesar de que el Diccionario Normativo Valenciano lo da por camino secundario derivado de un camino principal; en realidad yo entiendo que aquí en Orpesa si  hablamos de carrerasa , por más que sea camino tosco reservado al ganado, el vocablo describe algo que en Cataluña se suele llamar Riera o Rambla que en diccionario español se nos explica cómo lecho natural de las  aguas pluviales, entendiendo como tal el suelo por donde el agua de lluvia discurre cuando se acumula en cantidad. O sea, como camino seco es un cauce creado por el agua en su viaje natural de escorrentía siguiendo la ley natural de pasar de lo alto a lo bajo buscando salida al mar
Con la intención de ayudar al niño e ilustrar a su maestro, les cedo un artículo de Sucedió en Oropesa IV sobre las existentes en Orpesa del XIX que casi han desaparecido del terreno por ese eufemismo al que llaman suelo desarrollado toda esa turba de urbanistas y demás gente.

Las vías pecuarias: Cañada, Cordel y Vereda. Las coladas de realengo.

Vía pecuaria es camino de trashumancia para el ganado en su busca de pasto, y son rutas consideradas bienes de dominio público
  Si en Castilla hablar de toda esta red viaria ganadera es hablar de la Mesta, en Valencia esta trashumancia fue protagonizada, a escala menor de distancias, por los pastores de Aragón “bajando al Reino” en busca de pastos invernales por el litoral valenciano, con parecidas guardas legales para asegurar el transito del ganado por entre las comarcas y localidades, para ir a ellas y moverse dentro de ellas por itinerario preciso y deslindado, salvaguardado de la intrusión voraz de ser roturadas por labradores locales apropiándoselas o su desaparición por abandono, marcándose escrupulosamente anchuras y enlaces dentro de cada localidad.

    Al margen de un escrito municipal oropesino de 1846, que nos mide en pasos las distancias, hay unas notas a lápiz de 1929 que señala equivalencias legales Cañada= 73 metros, Cordel: 37,5 m. y Vereda 20 m.; son las anchuras legales de los caminos reservados al paso de ganado al que habría que añadir la colada de menor anchura y los abrevaderos y reposaderos (descansadero o majada), a veces se habla de galiana, trochas y colmenares, como voces que fueron más de uso castellano que aragonés-valenciano en el Medievo, cuando se les llamaba camí ramader, camí de bestiar o de herbatge (pastos) y aun estos vocablos específicos variaban en particularismo local, si bien generalizándose el vocablo más extendido de assagador  o azagador (de ir el ganado en zaga caminando uno tras otro)  como nombre propio valenciano para ese fin de nombrar la vía pecuaria, hasta la unificación peninsular de las leyes que adopta la terminología de la Mesta y se generaliza por toda España los distintos nombres y normas castellanas al uso.

Con el tiempo coexistirán estos nombres en cartografía a modo de reliquia, bien sea como nombre de calle o antigua vereda con tramo integrado en vial urbano.

Año 1846.- Expediente de deslinde de Carrerasas[1] del ayuntamiento de Oropesa.-

   Motivado por una Orden del Jefe Político provincial[2] (Gobernador Civil) que obliga a realizar una actualización de las cañadas pecuarias y que justifica diciendo en Orden B.O.P nº 26: “siendo indispensable para la prosperidad de la ganadería el que los azagadores, cordeles abrevaderos y demás servidumbre primarias se mantengan en el estado que según la ley deben tener…”
   El ayuntamiento de Oropesa compuesto por José Albella, Alcalde, Vicente Bort, teniente de Alcalde, Miguel Borrás, Vicente Casañ, Jaime Ortiz, regidores, y Salvador Vidal, síndico, se reúne en 12 de septiembre de 1846 y nombra una comisión municipal, la cual, junto a dos peritos nombrados al efecto, Jaime Tárrega y Tomás Ripollés (menor), cumplimentará la orden gubernativa. (Documento conservado en A.M.O.)
  Tras un Bando del Pregonero Vicente Tallarda para los propietarios foráneos de Benicasim que estuvieren afectados, se inicia el día 18 un recorrido por todos los caminos pecuarios del término municipal de Oropesa describiendo su anchura, los mojones (en documento siempre son llamados fitas[3])  que se encuentran cada cierta distancia a ambos lados y, colocando algunos nuevos, los sitúan y describen; también relacionan el punto inicial y su trazado con sus intersecciones en cruce de caminos o de otras carrerasas.
Se relacionan en el expediente las siguientes vías pecuarias:   
ü Carrerasa de la Didota.- (ignoramos significado del nombre que suponemos bien pudiera ser aumentativo de Dida o Nodriza) de amplitud 25 pasos empieza por la carretera vieja (camino medieval que aun hoy sigue con ese nombre aunque la actual carretera nacional recorre desde el XVIII otro trazado distinto y más al oeste)  y se colocaron nuevas fitas o mojones a ambas partes, tras recorrer 220 pasos hacia el mar; después al sobrepasar el camino de la Torre de la Sal se pusieron otras 2 fitas y a 184 pasos se encontraron con las 2 fitas ya existentes que señalaban el Realengo del Mar[4].
ü Carrerasa del Señor.- (aquí Señor se refiere al Barón de Oropesa) de amplitud 25 pasos tiene colocadas 2 fitas al pie del tosalet (montañita) ; a 210 pasos hacia el huerto del Señor otras 2 fitas, sigue 2 más a 200 pasos y 145 pasos adelante una de las dos existentes consiste en una señal (+) marcada sobre la esquina de una pared, se colocan 2 nuevas especificando que una se coloca bajo un algarrobo negro en la propiedad de Domingo Eixau y otra en el garroferal del Señor; el itinerario cruza con un camino al que llama de los pozos de cal y porcar marcándolo con 4 fitas que por el lado del palmeral o redondas de la villa llegara a la carretera real que está enfrente de la posada del Excmo. Conde de Cervellón, advirtiendo que desde el camino de los pozos de cal y porcar hay una redonda de 24 pasos llamada los (sic) Clots[5] de la moruna (a veces se lee morera y en un caso de otra copia parece poner muixtera) y sigue la carrerasa entre la carretera real y castillo y palmerales del cementerio.
  A la altura de ese cementerio hoy desaparecido, que estaba en el pinar actual del parque frente al actual cuartel de la Guardia Civil, la carrerasa del Señor se bifurca, de un lado por la derecha, atravesando la carretera real, donde existían 4 fitas, dos marcando la entrada del pueblo y otras dos señalando entrada a una carrerasa que llama de Mulet (posiblemente apellido de algún propietario) y sigue con anchura de 25 pasos hasta llegar a la montaña.

El tramo de la izquierda se introduce bordeando el entonces cementerio en la carrerasa Barranquet y sigue por ese barranco[6] hasta llegar a una propiedad que llama heredad de Vicente Llorens.
ü Paso desde el Barranquet al Forat de Caragol.- empieza con 2 fitas a orilla del Barranquet, fita en orilla del camino que baja al Mar y forma redonda de la Villa y se une con el camino que sale de la Villa hacia el pozo de Porcar.
ü Redonda Chuabellus (sic por el actual pozo de xuvellus o chuvellús) hay 60 pasos desde el pozo a la riba , heredad de Francisco Bellido hacia abajo del barranco 22 pasos y del pozo a heredad de Bautista Escuder 38, entremedio
ü Fitada del Realengo del mar que empieza del cabo del término con Cabanes.-  En Didota  a 60 pasos del mar se dan unas fitas en propiedades que marcan un camino a orilla de playa que llega a Morro de Gos y de ahí pasando por el tosalet de San José a Torre del Rey y la playa siempre siguiendo el borde del litoral.
MontañetaSJose JPG
  En imagen la cañada Realengo vista desde la montaña de San José a principios del XX, antes de colmarse de edificios.

ü Realengo de mar que empieza en la carretera real a Benicasim.-
Hay dos fitas al pie del tosalet (montañita) y la parte del pontet (puentecillo) ante la heredad de Jaime Bellver  a 338 pasos una marca (+) y fita en roca; después va describiendo un recorrido que pasa por pie de la Torre Colomera- Renegada- Les Corones- pie montaña torre Renegada- orilla propiedad Joaquín Fabregat (la que será conocida por tener dentro de sus lindes el Mas del Dorador y Torre Paquita mucho después) y riba del Bovalar (zona comunal de pastos)
ü Redonda Pozo del Camí (camino).- como redonda, que no rotonda, suele así llamarse a cierta anchura del camino o intersección que pasa por ambos lados dejándose  en el centro al citado pozo hoy desaparecido y enterrado.
ü Mollonada (mojones) cabo del Término de Cabanes, lo que actualmente se llama la raya del terme que es la línea recta que separa Oropesa de su vecina Cabanes por el norte, cuyo deslinde ya se efectuaba allá por el siglo XIII, cuando el Obispo de Tortosa Ponce de Torrella, también llamado Poncio o Ponç de Torrella, fallecido en 1254, encargaba a Berenguer de Trago y Guillem de Berdun que repasaran y fijaran las lindes de Cabanes con Oropesa en 1245[7].
Y se nos dice que desde el realengo del mar a la carretera vieja los mojones de esa linde municipal son el centro de la carrerasa tomando 18 pasos a cada lado y municipio respectivo. Encuentran dos mojones, uno en el cruce con el camino de Oropesa a la Torre  de la Sal y otro en el cruce con la carretera vieja.
A partir de ahí el ancho de la colada es de 28 pasos (14 a cada localidad) y dice que sigue los mojones antiguos hasta el término de Benicasim lo que supone rodear a Oropesa por el oeste y cresta de la sierra hasta el sur.



[1] Valencianismo, usado en documento, de camino usado por vía agropecuaria o Azagador ( senda para el ganado)
[2] Cargo provincial nombrado por el Gobierno Nacional, en principio creado para presidir las Diputaciones Provinciales que son representativas, pasará a ser llamado Subdelegado de Fomento  que devendrá en llamarse Gobernador Civil
[3] En valenciano Fita es Hita o hito, poste o señal en función de mojón. Viene de hitar o amojonar lindes, cuyos puntos y línea también se dirá Molló o Molloná. El documento en castellano usa de vocablos valencianos por ser corriente e inteligible, dado su frecuente uso vecinal.
[4] Realengo significa terreno del Estado, aquí refiere la colada real que pasa por la orilla del mar.
[5] Clot en valenciano es hondón u hondonada del terreno. Moixera, muxera o muxtera es un serbal llamado Mostajo en Castilla y Mochera en Aragón.
[6] La carrerasa es el propio cauce de ese barranco y en 1945 recibe nombre Vereda de Peret (Pedrito) según Catastro.
[7] En 1279 se hará un nuevo deslinde por conflictos con Benicasim .ACA. Reg. 42, fol. 224