lunes, 19 de agosto de 2013

Puente de Agosto, angustia de atasco humano


Serpiente de verano o Toda España es un carnaval todo el año
   La prensa publica las mismas cosas en todas partes como si no hubiera ocurrido nada más. Es lo de la Opinión Publicada, que no Opinión Pública ni siquiera crear Opinión en relleno de páginas, y es lo de que nada existe en la vida si no se publica pero, eso sí, sin diferenciar lo que sucede en Soria de lo que pasa en Castellón, entre otras cosas porque solo le importa a los periódicos aquello que  existe para la agencia Efe y poco más, además del futbol y si se me apura tan solo importa el Madrid y el Barça en plan cotilleo rosa de jugadores, entrenadores y comentaristas.  Haga zapeo de telediarios y verá como el planeta de miles de millones de humanoides tiene las mismas noticias por actualidad (la que decida la Agencia).  Pregunte por como quedó aquello del mes pasado en tal país y nadie sabrá de que habla; apague el televisor si oye algo como “seguiremos muy pendientes de lo que ocurra…” entre cotilleos rosa-político-deportivos se nos pasa el año de una campaña de renta a la siguiente y no trate de averiguar nada sobre su pueblo porque no se va a enterar de nada y pasará a la lista negra de los de la funesta manía de pensar. El minuto de gloria está muy barato en calidad exigible del personaje y no se necesita catadura para desnudarse por una portada que no precisa más morbo que las ganas de befa del personal. Pero lo que importa es eso de los puentes ¡ya tiene guasa lo del puente en un mes de vacaciones!

El tándem periodistas-políticos se retroalimenta a si mismo controlando toda noticia y marcando como de interés cuanto les concierne a ellos mismos y sus peleas colegiales por desbancarse unos a otros con sus cuitas y fotos, entre dimes o diretes y entre subvenciones, todo el montaje mediático informativo se comporta en plan altavoces propios, afines o aconchabados, al poder del momento, o entregados sin reserva a su alternancia previsible del mañana.
    Si de prensa local o provincial hablamos, todo es un calendario perpetuo de localidades en festejos que no dejan día veraniego libre sin fiesta, aunque ello solo sea la sandez de tirarse cubos de agua, munícipes en campaña permanente con inventos y eventos para cortar calles en cualquier momento tirando dinero tan estúpidamente como la ducha de champagne en el podio y un clamoroso silencio sobre aquello que oprime o preocupa al común de los mortales puesto que todos debemos interesarnos solo en aquello que nos proponen como problema: que si el tesorero o el imputado, que si el accidente, el fuego o la riada, la operación salida y sus radares, la grima meteoróloga peliculera de tenernos vitalmente angustiados en sus alertas de colorines por el calor, por la tormenta, por el viento, por la playa y por el sol del puente que no la sequia o el riego, en fin que las serpientes de verano de siempre como lo del anual patético teatro español mal llamado guerra de banderas y ahora de chupinazos (esto del palabro Chupinera , cuasi mal sonante por su significado desconocido fuera de su entorno y al resto sonarle más parecido a libación o lascivia de cantina, que es actualidad en chorrada norteña, con el follón de este año es la última novedad de rizar el rizo en nuestro patio nacional de bobadas y conflictos estúpidos creados para no pensar en lo nuestro) menos mal que los controladores aéreos están a lo suyo, los hosteleros llorando como siempre por su ocupación y su caja registradora, los fabricantes parteros de leyes y reglamentos descansando y sin acojonar al personal con sus planes y todos con la guardia bajada del corresponsal ausente y teletipo apagado y hasta las pateras pasan de puntillas con la prima del riesgo, la prima del portero de la finca en su casa y la vecina del 6º mandamiento en la playa manteniéndonos en la fe sobre la belleza que todos perdimos al vernos disfrazados de vigilantes de la playa-piscina de Cafarnaúm en que habitamos.

   A veces alguna perla de incongruencia local se pierde o cuela entre el hastío periodístico, como eso de crear un plan de empleo en tareas simples de refuerzo laboral municipal, de no mucha complicación ni cualificación profesional, y de 394 aspirantes solo presentan 178 la documentación para obtener 170 puestos de trabajo; No puedo dejar sin comentar lo del promotor musical que se ofrece a organizar un macro festival de música en el municipio y todo depende ,dice con desparpajo, de las ayudas y las subvenciones que se puedan conseguir ¿Algún tonto, que no vaya de listo, se ofrece a organizar algo por su cuenta y riesgo, además de comprometerse a devolver el dinero público sacándolo de sus probables ganancias o beneficios? ¿alguien es capaz de emprender algo por si solo, sin la ajena ayuda, financiación, subvención, enchufe, pago de sobres y caridades, ventanillas oficiales, plagio de éxitos ajenos, comisiones y sobreprecios, desviaciones al alza y etc.?

Ola de Calor, Isla de Calor, humor de ir siempre contra el viento
  La maldita política o la política miope, mal entendida o trufada de moscas ideológicas en cada cabeza, nos impide resolver alguna cuestión que ayudaría a vivir mejor: La contaminación acústica y luminosa  es asunto que solo interesa a quien quiere ver las Lagrimas de San Lorenzo o tiene una farola casi en la mesita de noche; pero en algún lugar es asunto cuidado y mimado (véase la zona de Villas en el pueblo al sur nuestro y entenderá que la zona rica si atiende eso de ver sin ser deslumbrado); eso de tener focos alumbrando fachadas en calles alumbradas de noche mejor que un día nublado y coincidir en la misma esquina las  farolas de una calle y la de otra, no parece preocupar al ingeniero diseñador (ahora los inventivos del genio urbanicida quieren imponer una tasa obligatoria de eficiencia energética en las casas de alquiler y otras ITV inmobiliarias futuras) lo de los puntos de luz en los pueblos nuevo-rico es de barroco firmamento terrícola en algunos puntos y el juego de las 4 esquinas es como el cubo de rubic ; decirle a la Jardinería local de agricultura urbanita que un árbol es para crecer frondoso y dar sombra y frescor pero no es un arbusto ni un matorral en decoración urbana minimalista, ni lo del bonsái fue pensado para ornato urbano es como opinar sobre el traje de novia por la familia del novio; insinuarles que la poda no es peluquería cuartelera que debe impedir la sombra en verano o que las jardineras metálicas en este paralelo 40  son idóneas para cocer verduras más que para tener plantas vivas.  
    Es tonto recordar que el largo y sinuoso camino de la playa a pueblo necesita de frescas umbrías más que pasos cebras y que direcciones, vados o calles, no son el juego de la oca con casillas de  castigo ni zona de siembra para todo tipo de señal metálica a modo de campo de entrenamiento de obstáculos o senda peatonal olímpica.
   No cuento eso de tener que bajarse un turista del autobús en una rotonda por tener cerrado el callejero a cuenta de un castillo de fuegos en homenaje al turista. O lo de cortar calles a la mínima excusa de montar cualquier historia de ocio organizado por el mando de la tribu urbana con la sana intención de que el personal compre algo en alguna parte al salir de la madriguera estival.
  Esto de veranear cada vez se parece más a lo de estar en el patio de butacas intentando ver la pantalla detrás de una señora con Pamela y un hombre con sombrero de copa puesto. Si quiere ver algo más divertido que conducir camiones por el Himalaya o la carretera andina pruebe a sortear peatones en paso cebra saliendo de los 360º en su camino del pueblo a la playa y compruebe eso de la densidad del trafico en el estrecho, la subida al metro en Japón con empuja culos de cierra puertas o bañarse en el Ganges un día de peregrinación.
Si de Isla de calor hablamos diremos que la refracción de las casas existe de siempre pero excuso explicar porque ahora se percibe más (será por mi edad geriátrica) y que eso del crecimiento inmobiliario de las viviendas en sobre ático y retranqueo de planta añadida con sus paredes pantalla de calor resol que se suma al calor radiante que expelen las calles tipo horno refractario, sea de asfalto sea de loseta peatonal, factor que convierte una ruta a pie en una travesía de riesgo por insolación o en rasca paredes buscando sombra de perfil; no hay que ser ecologista para apreciar los efectos del cierre de corredores de aire para la refrescante brisa, del cortavientos antinatural de las alturas edificadas con vistas al mar, de la asfixiante humedad  que agota a viejos y nervios de todos y nos pone la agresividad a escala de populacho airado por el nivel vocinglero y faltón que se palpa alguna vez en la forzada relación social de los hacinados visitantes en colas de supermercados, farmacia, etc. (¿hay mono de medicamentos o están todos tocados de salud a la vez?) Tres gestiones a la vez en una misma mañana cajero-tienda- oficina puede ser un slalom de concurso televisivo para el mortal vacacional.

Hay mucho por corregir si no queremos oír eso de que esto no está preparado para vivir todo el año; en invierno por  ser el páramo desangelado sin luces en las viviendas y calles desiertas, en verano por aquello del palo de un gallinero o lo de la marabunta del termitero playero.
Ver un domingo en el hipermercado de alimentación es pensar en la cola del racionamiento de posguerra (al revés en abasto surtido pero igual en atestado embozo de personal)
 De coches moviéndose todo el día de un lado a ningún otro lado pero jugando al 3 en raya por las esquinas en sus cruces, dando la vuelta al termino municipal por el itinerario línea quebrada de rotondas que une dos playas o puntos, rodeando el pueblo hacia un único punto para poder salir de El lugar que se quiera hacia la carretera, o no saber por donde bajarse de la acera entre papelera-señal-farola-banco de hierro y señora con carrito de niño o compra es la odisea personal diaria, eso, así como de sombrillas o terrazas sobre el asfalto, es para tesina aparte. 
Siempre ha sido así, me dice el conformista...pues sigue así y verás donde llegas cuando se te caigan los palos del sombrajo que se ha montado.
 

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