lunes, 8 de septiembre de 2014

La trampa del municipalismo

¡Alto! ¿Quién vive?  

El viejo chiste de la socarrona respuesta gitana al agente que le interpelaba es de antología: ¿Qué quien vive? Vosotros, que tenéis Economato. Traducido al mundo actual quizá habría que decir “los municipios que cobran a su gente por todo lo que se mueve, o incluso si está quieto, en el vecindario de su jurisdicción ”.   El Municipalismo se ha convertido, por su torpe falseo de la deseable connotación democrática que debiera tener,  en insana deriva absolutista hacia el ser en la práctica un feudo populista de la partidocracia, que busca perpetuarse con votos cautivos bajo el implacable control social  e insaciable recaudación; En todos los municipios es esa la maquinaria Burocrática que agobia, distorsiona, malogra y acogota la sociedad civil a la que dicen servir y dar servicio.

   Servicio muchas veces discutible no por su necesidad sino por su prioridad o vialidad posterior, a pesar de que fuera causado o justificado por una demanda social, quizá más caprichosa que reflexiva entre la gente que tiene o entiende lo comunal como un pozo sin fondo al capricho de la moda si ellos lo tienen no vamos a ser menos ¡nosotros, más  mejor!  Aunque luego haya que externalizar/privatizar la gestión de lo que sea por falta de rendimiento del negocio
Primero se embarcaron en endeudarse a base de obras - ya saben eso de que los hombres pasan, solo la piedra-cemento permanece o existe para la memoria del futuro: el polideportivo, la piscina, el hogar del jubilado etc.- Apenas se quedó alguna aldea sin abrir una zanja bajo el letrero de Fondos Europeos; pero la financiación municipal cojeaba así que a golpe de leyes urbanísticas, descubrieron el filón del suelo y  la veta de los obligados tributarios urbanos, junto a lo que después se ha llamado burbuja inmobiliaria.

La tormenta perfecta fue la conjunción mangoneante por no decir mangante de inversores/ bancos/ políticos con su coartada turística, que se ha demostrado falsa con la crisis que entre todos nos han liado

   Lo triste de todo no es la liada, ni siquiera que se salven los liantes dejándonos liados al atado de pagar hasta  lo que no estaba escrito; lo penoso es la falta de análisis en todo. Cada pueblo copia al de al lado como si la solución mágica fuera cosa de ocurrencias ¿recuerdan lo de los Huertos urbanos? ¿alguien sabe si ha servido de algo más que  de calmar a la gente en su ensayo como horticultor auto suficiente? ¿Comprenden porque paga basura ahora también los patios almacenes que antes estaban exentos por no estar calificados como vivienda? ¿alcanzan a explicarse como se llega a un censo con la mitad de población emigrante por razón laboral sin que haya aparente carga de trabajo que lo explique?  ¿se entiende que la población laboral activa sea tan baja en relación al censo total  que en su gran parte sorprendemente no resida en la misma localidad donde trabaja ?  ¿Qué ocurre cuando la bolsa de paro se hace tan crónica  que no se absorbe ni asimila siquiera en temporada alta? ¿No le inquieta que todo Plan de Empleo pase por dar una escoba, apelotonándose las cuadrillas en zonas descampadas como la Carpa multiusos? ¿cree Ud. que sin manufacturar una sola escoba vendrá el empleo solo del Turismo o bajará del cielo por avión?


La Meritocracia nunca llegara por la razón evidente de que son mayoría quienes tienen poco que aportar y solo tienen por merito lo que reciben, siempre y cuando se les resuelva la papeleta a ellos con prioridad a lo comunal. La Mayoría está en los que reciben de donde todo sale siendo minoría los que aportan o contribuyen a la comunidad  por lo que solo importa hacer caja para satisfacer a los que darán mayoría de votos.  

Así pues no pierda tiempo en pensar soluciones comunales, lo que se busca es crear nuevas unidades tributarias, eso supone muchas casas para aumentar ingresos vía tasas-impuestos basado en ladrillos: Catastro, IBI, Plusvalía, Patrimonio, Sucesiones, IVA, ICIO, Basura, Agua, Luz, EDAr, Solo así sanearemos tesoro como para   repartir juego y seguir jugando. El Dinero no tiene Patria  tanto como que el Patrimonio no entiende de ideología. 

Vayamos a la playa a ver como llega la Ola que nos engullirá.  



No hay comentarios:

Publicar un comentario