¡Alto! ¿Quién vive? 
El viejo chiste de la socarrona respuesta gitana al agente que le interpelaba es de antología: ¿Qué quien vive? Vosotros, que tenéis Economato. Traducido al mundo actual quizá habría que decir “los municipios que cobran a su gente por todo lo que se mueve, o incluso si está quieto, en el vecindario de su jurisdicción ”. El Municipalismo se ha convertido, por su torpe falseo de la deseable connotación democrática que debiera tener, en insana deriva absolutista hacia el ser en la práctica un feudo populista de la partidocracia, que busca perpetuarse con votos cautivos bajo el implacable control social e insaciable recaudación; En todos los municipios es esa la maquinaria Burocrática que agobia, distorsiona, malogra y acogota la sociedad civil a la que dicen servir y dar servicio.
Servicio muchas veces discutible no por su necesidad sino por su prioridad o vialidad posterior, a pesar de que fuera causado o justificado por una demanda social, quizá más caprichosa que reflexiva entre la gente que tiene o entiende lo comunal como un pozo sin fondo al capricho de la moda si ellos lo tienen no vamos a ser menos ¡nosotros, más mejor! Aunque luego haya que externalizar/privatizar la gestión de lo que sea por falta de rendimiento del negocioPrimero se embarcaron en endeudarse a base de obras - ya saben eso de que los hombres pasan, solo la piedra-cemento permanece o existe para la memoria del futuro: el polideportivo, la piscina, el hogar del jubilado etc.- Apenas se quedó alguna aldea sin abrir una zanja bajo el letrero de Fondos Europeos; pero la financiación municipal cojeaba así que a golpe de leyes urbanísticas, descubrieron el filón del suelo y la veta de los obligados tributarios urbanos, junto a lo que después se ha llamado burbuja inmobiliaria.


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