Los
mayores elegidos este año para personificar el homenaje me resultan no solo
poco conocidos sino absolutamente desconocidos. Sus apellidos, sus caras y su
biografía desconocida, me resultan foráneos y ajenos a mi recuerdo de toda la
vida, quizá sean de esa 2ª residencia post jubilación de larga temporada que
hace en nuestro censo local como un acumulo mal contado de desconocidos entre
sí y… no me sorprendo por ello pues son
cosas más que del crisol de razas o melting-pot sociológico son consecuencia de
la mezcolanza vecinal turístico-inmobiliaria-emigracional en la que nos han
metido a todos como un puchero humano. Cosa de la que estoy fuera de asombro desde
que comprendí el viejo refrán de que a lo largo de la vida uno no es de donde
nace sino de donde pace; por lo que así asumí sin extrañeza lo chocante de aquella
ministra de apellidos netamente gallegos que se decía oriunda de Bilbao y se
presentaba electoralmente por Alicante como una realidad normal en arraigo.
Lo que me resulta chocante es que p.e. mi
madre, sin ir más lejos, con más edad (92), arraigo familiar de varios siglos
en la localidad, criada aquí y empadronada aquí, con propiedades de siempre a
su nombre en este municipio, se ha debido caer del listado de abuelos locales
pues nunca ha recibido una
invitación al acto festero y tal parece que solo consta en la libreta de direcciones de asuntos
tributarios y desmanes urbanísticos y aun esto tengo dudas que sea relación bidireccional
pues nunca recibe respuesta a sus alegaciones en muchas de las cuitas que
tenemos con esta madrastra consistorial.
Lo
confieso. No nos duele que nos ignoren y nos ninguneen. Realmente nos enrabieta
que no nos den opción a rehusar-rechazar-menospreciar-declinar y soslayar toda
suerte de invitación-agasajo u falso homenaje de algo que por su fría
tecnicidad repetitiva parece degenerar en un reparto gratuito de sopa boba en
plan de luxe, como si a los niños se les seduce con golosinas, a los jóvenes
con música y a los viejos… pues eso. Aprended que los viejos precisan otros
gestos de reconocimiento. Más del día a día, más
mimo que alimento y recordad eso Ética
y Estética desde la cuna hasta la sepultura.
La huida imposible.-
El pasado día 2
por la noche me fui a dormir a otra casa familiar de la plaza, ausentándome de
la mía, por evitarme el mamoneo discotequero (de frente) y la feria de
atracciones (lateral izquierdo y trasero) doble ataque a decibelios que junto a
la reverberación de paredes del costado me tienen el domicilio como celda de
castigo municipal.
Hice
un Pan como unas Obleas (versión en
fino de un refrán similar más vulgar e irreverente) pues sobre las 0000h
una trompetería de charangas me pasó por mi refugio en procesión cívica de
peñas por aquí llamadas collas- ignoro si
iban sobrias o intoxicadas en plan procesión de las turbas de la semana santa
conquense-. El tal peregrinaje callejero era una vociferante centena larga
de jóvenes que iba escoltada-protegida-conducida por sendos coches policiales con ráfagas lanza
destellos azuladas en lo que, visto de lejos, parecía una redada colectiva
camino del cuartelillo.
La
noche mal pasó con un zumbido lejano de los DJ,s cuando sobre las 0700 un repetitivo
ruido-sonajero, como de una pedruscos cayendo en gotera sobre un cubo de
hojalata, me devolvió al mundo donde el recogedor del barrendero hace uso de
muleta en rítmico tam-tam a cada paso del fulano. Se oía un apasionado debate
entre 3 “pepe gotera” que desmontaban parte de la valla barandilla metálica en
la fuente. No tuve tiempo de preguntarme el porqué pues al poco llegaba una
flotilla de 2 camionetas, una furgoneta y un elevador-tractor con 15 operarios para descargar Tubos metálicos de un andamiaje
destinado a ser una Tribuna de Autoridades que precisaba poner una pata dentro
del césped de la fuente.
Como el torito de descarga de palés se movía
con habilidad y destreza me hizo fijar en lo asambleario del laboreo “a la
española” del grupo: de los 15 solo 4 hacían tareas; otros tantos opinaban y
asesoraban dando su leal entender y parecer…el resto esperaba aunque muy
atentos. El catafalco quedaba montado a casi 12 horas de antelación de la
cabalgata del Pregón que tanta parafernalia precisa. Sobre las 0800 Un agente
andaba con papeles para el exilio de coches aparcados mientras una señora
suplicante decía que solo un momento más y lo quito. Con humor pensé en la
cubierta de un portaaviones con esos tipos de camiseta roja-verde-amarilla-
blanca aparcando y despejando de reactores entre despegues y aterrizajes sin
que se les caiga ninguno al mar. Todos llevan auricular y coordinan sus tareas
sin parar ni a mear. Stultorum infinitus
est numerus. Forastero: ¡Si vienes no lo
cuentes! Es mejor que les de por tirar confetis que piedras.
La Prueba del Algodón,.- Un
anuncio afortunado de limpieza hablaba de que “el algodón no engaña” y la
prueba del algodón en esta mi aldea (donde una mayoría de concejales no residen
ni pernoctan en ella mucho más tiempo que el de asistir a los Plenos) es el
confeti fosilizado desde la última cabalgata que zarandeado por el viento se
acumula por aceras y rinconeras del callejero que dura, dura y perdura como las
pilas del anuncio. (El periodo de desintegración biológica del papel para
degradarse es de 1 año y los chicles hasta 5)
Es
evidente que la banda laboral de francotiradores en tareas de limpiadores
urbanos, pese a sus medios motorizados, es incapaz de hacer otra cosa que ruido
y recoger objetos más allá del tamaño tipo nuez y eso a partir de las 0700h y
poco más pues solo se les oye y ve en horario de estorninos en claro fracaso
diario pues no se percibe gran resultado ni con el barrendero pata de palo (por
el ruido del recogedor) ni el solitario regador manneken-pis (por su furgoneta
con compresor para la meada-chorrillo del riego en precisión sobre baldosa), ni
el camión pulimentador de asfalto (por su escobilla-aspiradora tipo panzer que
saca más brillo de acera que lo que barre y recoge) ni con el equipo
caza-fantasmas (por su aparataje) con
esos tubos de mano motor 2 tiempos que airean la hojarasca y la cambian de
lugar. Nada que supere a la antigua barrida, riego y fregado, de
acera que cada uno se hacía en su propia fachada y trozo de calle (aquí se
llamaba frontera al frontal del domicilio) antes de que la tecnología nos “descojonciara”
el sueño y tras su paso nos dejara igual que estábamos: ¡Pasmaos!
Cuaderno de Bitácora: día 12 de festejos
seguidos (quedan 5 todavía) Todo el mundo sabe el matiz diferencial entre
una atracción de feria y una discoteca…menos el monicaco del feriante que
domina el arte del reclamo a la clientela infantil metiéndonos un “sobao” de
altavoz vía micro y tam-tam musical para seducir clientes y que desde las 1800h
se empalma con los disco-bares hasta las 0600, justo antes de llegar los
estorninos de la limpieza. Esto es como para llevarse champú a la ciénaga de
lodo y acicalarse el moño con las dosis de civilización que rezuma el poblado.
Esto es lo que hay, esto es lo que nos dan
con nuestros impuestos, esto es lo que gusta a muchos: Ahora mismo hay un
tarado con megáfono jaleando niños que se lanzan por un largo resbaladero
humidificado en plan tobogán friega-posaderas por una calle cuesta abajo
llamado tobogán SummerSplash que incluye ambulancia alertada al final (en programa avisa para Todos los públicos
ignoro si el despeñadero es voluntario y si eso incluye a la Casta política
local promotora del evento). No me extraña que toda la chiquillería sueñe
con ser artista- futbolista y ninguno añore ser astronauta o Ingeniero de
Caminos.
Muchas
aldeas, por muy caciquil o personalista que sea el que mande, se me asemejan en
su funcionar diario a una desbaratada bandada de torcaces yendo a su bola cada
cual. No puede entenderse de otra forma que en disparate nocturno se nos dé
tabarra discotequera hasta las 6 de la madrugada y a renglón seguido se instale una furgoneta
con compresor regando baldosas bajo tu ventana durante otra hora más. En un
mundo de gente ignorante no es solo malo que vayan sin rumbo ni piloto, es que
dejados solos a su aire no saben dónde ir y acaban sin llegar a ninguna parte



No hay comentarios:
Publicar un comentario