domingo, 18 de noviembre de 2012


¿Son Teorías de la conspiración ó  sufrimos la conjura de los necios?
Cuando los problemas se multiplican y reiteran cebándose con uno, y al observar que tienen siempre un mismo o parecido origen, solemos decirnos Parece como si la tuvieran tomada conmigo pues no parece casual que los acontecimientos se sucedan sin tregua, creándose una madeja de enredo que nos atrapa.

 Cuando es repetitivo el foco de conflicto que causa nuestro malestar o cuando parece que estamos en el punto de mira permanente de algo o alguien que nos complica la vida, lo más lógico es no creer ni en la casualidad ni en el azar  o ruleta de la fortuna.
   Cierto es que uno es un mindundi y no es importante, ni representa amenaza, ni despierta interés para nadie como para ser personalmente destinatario de especial inquina u ojeriza, pero a estas alturas de la vida uno percibe como que siempre hay algo detrás de cada agresión recibida: el Cui prodest? ¿A quién beneficia?
 Quizá con la edad uno se vuelve obsesivo de manías persecutorias pero he aprendido escaldado que, sobre todo en los sitios pequeños, Siempre hay indicio de trastienda y trasfondo en todo lo que ocurre y raramente, solo a veces, es algo fortuito o no buscado con especial saña, aunque sea tema menor cuyo resultado nos parezca inocuo siempre resulta inicuo, por más que lo tengamos por fruto casual de una maquinaria burocrática que aparentemente marcha sola, sin timonel ni rumbo prefijado.
   Es como si nos hubiera pillado dentro de la cacharrería el elefante administrativo sin poder salir de ese lugar ni escapar de sus pisotones .

Entre la Paranoia como trastorno delirante y la sospecha de una realidad del trasfondo acosador que perturba nuestras vidas  -oculta pero semi intuida- hay un punto medio que va más allá del piensa mal y acertarás.   De acuerdo, la teoría de la conspiración no existe  pero no diría yo que eso de la conjura de los necios sea algo descartable, sobre todo cuando basta un paquete de folios y un ordenador con un funcionario a piñón fijo, para que te recuerde (y dispare) siempre que vence el plazo burocrático de cualquier obligación que tengas o se quiera ser implacable e inexorable con la aplicación de leyes y reglamentos.  
       Ya se sabe aquello que dijo un ex-presidente de que hay unos más iguales que otros, frase que me viene a cabeza cuando noto la permeabilidad y flexibilidad  en aplicar la jungla de normas y ordenanzas como una constante que nunca se aplica sobre algunos y tal parece ser que si lo es siempre sobre otros.
  Tal vez todo sea paranoia nuestra en manía persecutoria y la realidad solo esconda un agobio por alto nivel de limitación gestora o de escasa competencia funcionarial. Pero...

Vecinos y Visitantes.-        los Orpesins de 1ª, los del montón, y los demás: los innombrables de (-1) categoría:
Untermensch («subhombre» o «subhumano» en alemán) era la forma de referirse a los hombres inferiores por cierta ideología política de la que no quiero acusar a nadie porque no viene a cuento establecer similitudes, ni es cosa de entramparse en adjudicar peyorativos calificativos a destiempo. 
 Y no personalizo el tema direccionalizando el foco en localidad y autoría, porque no creo que señalar con el dedo o denostar en el insulto sirva ni como desahogo en claro signo de impotencia y porque el decir palabras gruesas no ayuda a corregir nada sobre ciertas cosas insanas que me parece observar en la sociedad civil de nuestros días.
   Saco a colación esto de dividir a los hombres en super y sub, como observación que hago de una práctica sociológica que creo ver en nuestro mundo, y no mezclo en ello juicio de ideología ni bandería política, porque si metemos el foco del juicio político sobre las cosas, que es el vicio nacional, acabamos siempre tirándonos trastos a la cabeza y desenfocando las cuestiones hasta olvidar de que trataban, quedándose problemas sin resolver y enmarañados en debates estériles para perder tiempo. 
 Así pues que nadie lea que llamo nazi a nadie porque no deja de ser anécdota esta coincidencia con el hecho de constatar un desvío en las formas de regir lo comunal bajo una tendencia discriminatoria entre vecinos (positiva o negativa) que en la práctica, y al paranoico parecer mío, nos divide democrática y dramáticamente en tres categorías distintas de ciudadanos:
 
   Los de primera (familiares, amigos, parroquianos, una selecta parte de votantes y afiliados del grupo que manda), los del montón (los más de los votantes del que mande, simpatizantes, incluyo en este sector a indiferentes junto a desconocidos y anónimos, nacionales o extranjeros, aunque lleven mucho tiempo residiendo entre nosotros) en grupo social con un denominador común de falta de interés y relevancia social para quien manda excepto en tiempo de elecciones. Finalmente los demás (los innombrables y desterrados del interior, o  sea, aquellos que llevan la contraria, opinan en contra o se oponen a quien manda aunque sea puntualmente por estar afectados en algún caso)

¿Exagero? Dígame Ud. qué pensaría si observa como un escrito de queja vecinal por ruidos sufre un análisis previo de los firmantes acerca de si están empadronados, y en que calle, para así determinar en respuesta y valoración de la queja nada sobre lo que se plantea, ni su posible solución, sino atender únicamente los datos sobre los autores de la queja, esclarecer e identificar a quiénes son los que lo plantean.
   Es tanto como decir que uno no puede opinar sobre un charco o farola si no está delante de la puerta de su casa, o que si no está censado en el lugar (voto local imposible en elecciones y por lo tanto es inútil mimar porque no supone nada electoralmente) y como es residente temporal (paga impuestos pero no vota) tampoco merece respuesta ni atención a lo que expone en queja.  
    O sea que ud, siempre será forastero para esta comuna por mucho que pague altísimas contribuciones, así que riase de esos slogans oficiales de por aquí Con el Turismo y Felicita las fiestas a Vecinos y Visitantes, porque solo cuentan los que cuentan y me temo que esto, sin quererlo ni buscarlo, ha degenerado hasta el punto que el cuasi-PER local consiste en financiarse de forasteros-inversores-visitantes a base de venderles casas para pagar contribuciones engrosando las arcas comunales. Imaginese lo que da de sí el tener alrededor de 23.000 casas pagando y surtiendo a las necesidades de 10.000 censados gastando .
 
   Dislate monumental que retrata lo que hay en muchos sitios de estos páramos y andurriales urbanos no capitalinos: Fuera de pagar impuestos en plazo y de tener que pedir permiso para casí todo lo que se haga de puertas afuera de propia casa, la tropa ciudadana, según parece en su mayoría, No nos merecemos la más mínima atención personalizada excepto ser objetivo de la investigación preventiva-policial por significarnos y salirnos de la fila.
   Nada les importa, o muy poco, a nuestros servidores públicos el que se ajuste o no a derecho una queja, que sea cierta o no, que tenga fundamento o sea una banalidad, que seamos muchos o pocos –eso de las mayorías no siempre es el mejor índice para valorar si algo es o no correcto- ni parece que tampoco hace falta exponer argumentos para tener o no tener razón y razones. Solo parece que importa el descalificar y relativizar a quien se atreve a decir algo incomodo que no se quiere ni oír ni tratar.
  En definitiva, sin resolver la queja ni atenderla, se hace lista indagatoria para ignorarlos y dejarlos sin siquiera una respuesta de atención en acuse de recibo. Ya se sabe que para la masa primaria nunca hay problema de lo que no se habla ni se comenta. Simplemente no existe aunque todos lo perciban.
Las Tretas y Argucias de la Casta de los Elegidos .- Puedo entender el uso de la argucia del silencio administrativo –eufemismo de dar la callada por respuesta- como treta para soslayar incomodas cuestiones pero balbucear, oficial y públicamente, alusiones a la condición personal de los firmantes, ninguneando el asunto en recuento individual de su domicilio y situación censal, es dar oficiosa cuenta del asunto separando a ciudadanos en hombres y subhombres (con pleno derecho o sin derecho).   
   Alguien debería obligar a los electos, y aspirantes a cargos, a asistir a cursos de actualización en pautas y comportamientos deseables para la buena gobernación del común vecinal. De ser ciertas las noticias que me llegan sobre sus comentarios y reflexiones emitidos acerca de las quejas que se le expone y a la vista de la nula inquietud y motivación que les suscita el tema, viendo el fondo y nivel de las disquisiciones intelectuales al caso que se produce entre la clase política local, hay motivo para afirmar que es mejor salir huyendo de aquí cuanto antes, porque ni en esta generación ni en la siguiente sacaremos nada en claro sobre nada que nos afecte e interese resolver.
   Todas las piezas y temas se escapan vivos del debate social que flojea de cotilleo anecdótico o sinsustancial, poniendo demasiado el foco sobre lo superficial y si hablamos del pizarrón de redes sociales, visto los enganches apasionados de algunos en su onanismo y enanismo mental, mejor no asociemos ideas hablando de aquello de darle un lápiz a más de un tonto.
    Esto de ser- y presentarse- los mejores de entre nosotros no parece bastar para tener el nivel deseable que nos merecemos. Nuestros Ungidos por las Urnas, y los aspirantes a serlo, adolecen de alguna carencia de la que no son conscientes, como por ejemplo ponerse en lugar de los que sufren las consecuencias de sus actos y decisiones antes de tomarlas, pero... es lo que hay.
    Este ha sido el trato recibido no solo de quien manda sino del resto de grupos opositores, a quienes también se les pasó el mismo escrito razonado de malestar vecinal por un tema local de exceso de disco-móviles y ruido nocturno en botellón oficial.
   Todos me demuestran, según creo observar, desconocer los mínimos rudimentos de cortesía y desatienden las menores pautas de servicio obligado para con el público. Idea de servicio público que deberían tener si quieren servir a la única razón de ser y estar en donde están. Vota y calla hasta dentro de cuatro años.
      Ya saben aquel chascarrillo de que al amigo había que darle hasta el... si hiciese falta, al enemigo siempre darle por el… y al indiferente se le aplicará la legislación vigente. Pues eso, así andamos, así nos va.
  
No tiene remedio el patio .- A 16 de noviembre ya se están montando adornos de Navidad como esa estrella en el castillo que fue pueril ocurrencia de hace años. Es como si la crisis se vaya a curar y remediar adelantando fechas y escaparates tentadores para el consumo en incentivo de compras navideñas, cuando todos saben lo que hay: Unos en paro, otros sin la extra y todos cobrando menos y pagando más por todo y para todo.
  Claro es que enfoscada en su propia dinámica comercial hay una mercantil interlocal o comarcal que, a su bola, mezcla Navidad con oferta lúdica del Puente de la Constitución  y es que la cogorza por ansia del negocio nos ciega el paso neuronal por el occipucio.
    No da para más el caletre medio que gozamos en general por casi todas partes, seguro que hay otros mundos pero están por el Más Allá.

jueves, 1 de noviembre de 2012


Nadie sabía que ya estaban todos muertos desde mucho tiempo atrás.-
         Y seguían creyéndose vivos, se pensaban que aun seguían rigiendo los destinos y el futuro de su propia ciudad como si solo fuera cosa de tiempo el salir del pozo.  Acostumbrados a vivir encerrados en sí mismos,  confundiendo individualismo con insolidaridad, se desatendieron de su entorno en el lugar donde residían, explotando el paisaje y esquilmándolo hasta un punto de no retorno. Lo que para ellos solo fue ocasión de negocio fue la causa de su muerte en vida como población y sociedad. Ahora ya solo eran menos de la mitad de los que residían en el lugar y no captaron que con un pequeño paquete de votos foráneos se decantaba el resultado hacia donde conviniera.
    

 Nadie vio ni quiso ver la tormenta, porque no hay peor ciego que el tuerto que se tapa el ojo sano, y fue inútil alertar sobre que las cosas estaban inmaduras o fuera de lugar; solo importaba desbrozar monte urbanizando todo a la vez sin pensar en la necesidad del barbecho como terapia de descanso para no perder fertilidad; era fácil suponer que tras saturar el territorio de casas venía el relleno de personas al venderlas y ocuparlas –más o menos temporales o efímeros- y se les creía inversores o turistas cuando realmente fueron un postizo en censo añadido de jubilados, emigrantes, y… poco más.   La ciudad de Puertas Abiertas, que buscaba Turistas y Visitantes para medrar de ellos, se convirtió en la ciudad donde todos eran forasteros y no se reconocían entre sí.

La confusión, desorden y precipitación, en lo que ellos creían progreso y desarrollo les  cambió formas de vida y subordinó intereses al altar inmobiliario todo esfuerzo laboral y ocupacional, matando de raíz cualquier otra opción o salida de vida.
  Al calor del negocio llegaron oportunistas y aficionados, junto a buscavidas de todo tipo, en busca de tajada y…lo lograron. Hicieron caja y se fueron. Aquí quedó las migajas con el amontonamiento de casas y gente, el cerramiento de vistas y horizontes - el físico de paisaje y el de expectativas en futuro personal-   y , sobre todo eso, el caos organizativo porque nadie estimaba que era prioridad poner el carro siempre detrás de los bueyes, las labores previas a todo objetivo y sembrando solo cuando el terreno estaba preparado de antemano.   Empezamos la casa por el tejado e hicimos ciudad solo a base de crear calles y direcciones de trafico, sin nada más.
   Nadie supo salir de la vorágine inmobiliaria y especulativa de tener únicamente al suelo como fuente de riqueza en su traspaso y transformación especulativa. Todos creyeron posible que hubiera Vacaciones todo el año para vivir de ello como si la obligación general de la humanidad es salir de casa a enriquecer los sitios de playa.
   Solo el cartón piedra se estableció como explotación económica posterior, sin que de este menguado pastel posterior quede ración alguna para ser probada por los viejos vecinos que, hoy por hoy ,solo son muertos vivientes en su propia ciudad, zombis sin saberlo y luchando por obtener peonadas, sin acertar con sus salidas en iniciativas empresariales que les son hurtadas y asfixiadas por monopolios cuasi feudales.
  Somos todos Arqueología pura, sin interés siquiera para nosotros mismos, incapaces de explotar propios recursos porque nos los han vendido y malbaratado.

Morir de éxito es en realidad un hispánico eufemismo de fracaso por imprevisión tras una fiebre exponencial de euforia al verse en crecimiento expansivo. Es final de toda flor de un día cuando se yerra en objetivos y planes; cuando se busca inconscientemente Pan para hoy y Hambre para mañana, o se abarca más de lo que se puede, o cuando se mete uno en oportunista negocio que es ajeno a su cualificación o preparación personal, compitiendo todos por lo mismo y actuando a la vez sobre el mismo filón o veta. Resumo: esto s’acabao porque nunca fue a ninguna parte y nadie usa neuronas para salir del pozo qu’está agotao.
Ciudades perdidas.- 
Hay quien cree que es cosa de la antigüedad y no del presente pero todo puede desaparecer  como sucedía en aquella magnifica película "La Leyenda de la Ciudad sin nombre" de 1969.
 Siempre me viene a la memoria cuando rememoro lo sucedido en la Oropesa del XXI y pienso en la evolución más desfavorable posible cuando se decante la realidad a que estamos avocados. No existe la eternidad para las cosas humanas ni perdura en el tiempo nada de nuestros sueños.
  Varados en la playa de pensar siempre en dedicar fiestas a vecinos y visitantes, como sempiterno slogan oficial en simplismo local que realmente antepone la dependencia y el agasajo a los de fuera antes que su propia supervivencia anual y residencial, pensando en que esa es la solución y modo de vida local.
   El Melting-pot o puchero de olla cultural, el crisol de razas que nos vendieron como lógica natural evolutiva de la humanidad no ha sido tal y como se preveia: un mestizaje de asimilación integrador y enriquecedor. Es como lo de la deslocalización y el mercado global : un caramelo envenenado. Creamos puestos de trabajo e importamos mano de obra, duplicamos censo y desaparecemos los que estábamos de antaño, pasando a la cola junto a todos los que, por lógica e imperiosa necesidad, nos adelantan en requerir ayudas y subvenciones. Dotaciones y recursos sobrepasados apenas cubren lo imprescindible y ahora...pintan bastos por el exceso manirroto de las finanzas públicas. Solo nos queda pagar y pagar, por nosotros y por los demás.
  Las imaginativas respuestas al punto muerto que observo solo pasan por sortear rifas de hipotecas y coches olvidando que la nueva vecindad, que hemos creado en este amasijo de calles y casas, por su edad, entre otras razones visibles como la de no ser activa laboralmente en su mayoría, está más cerca del gasto en consumo de servicios y prestaciones que del gasto productivo  inversor en dinero circulante como fluido revitalizador de una economía local "por todo el año".  
Nunca habrá solución de futuro si solo se piensa en Vacaciones y Servicios estacionales de ocio, creando un puchero recaudatorio de inmuebles para mayor gasto en consumo improductivo comunal. Aquí solo gana quien cobra tributos e igualas de obligado pago.
  En fin, que estamos en fecha de difuntos y hay que dar un recuerdo a nuestros antepasados. De la tontería del Jalogüin (Halloween) que es banal moda como aquella de bautizar niños con nombres de telenovela hablaré otro día porque lo que deprime es el importar tradiciones de otra cultura, por mimetismo simplón, dándole barniz laico a las nuestras, que ya existían de antiguo y así se convierten en insustanciales cuentos de disfraces, brujas y terror ligth, para gozo de madres paseando sus niños tan monamente vestidos,  lo que siempre fue cosa de ánimas y difuntos en sentido trascendente y respetuoso hacia ellos, para algunos con creencia en la otra vida para otros con recuerdo cariñoso en su memoria.












domingo, 21 de octubre de 2012


Cromos del Coyote.-
Quizá la gente joven desconozca que cuando algo se cobra en estampitas o cromos del coyote en vez de la moneda en dinero legal, es que posiblemente nunca pondrá en valor real el importe percibido. Lo del timo de la estampita es algo parecido, aunque no es lo mismo, pues la estafa reside en dar papeles sin valor a cambio de dinero porque el pichón cree que está ante una ganga de oportunidad en el canje. Algo de las dos cosas me viene a la cabeza cuando leo en prensa que cierto ayuntamiento del litoral castellonense – más al norte de nuestra localidad- el siguiente titular: V… acaba con las expropiaciones de suelo. A partir de ahora sólo adquirirá terrenos a cambio de permutas urbanísticas para evitar grandes desembolsos.
   Leer prensa a diario es llorar por no reír cuando se percibe como la realidad es tozuda en mantener errores y falacias, urbi et orbi hispaniarum, a conveniencia del Sistema municipal que se ha enquistado como dueño de todo lo que se mueve, auto colocándose leyes al antojo de sus fines.
   El artículo tiene frases geniales para justificar el que un ayuntamiento no use dinero para pagar y sí use estampitas como pagos del suelo expropiado: Una modificación del Plan general va a permitir que los propietarios de terrenos afectados que acudían a la expropiación forzosa, ya no van a ser recompensados económicamente -¿Quién le habrá dicho al tipo que redacta este articulo que un justiprecio expropiatorio es una recompensa?- por el consistorio sino que se les ofrecerá a cambio una expectativa urbanística, teniendo así el mismo derecho que cualquier otro propietario. ¿…?
    O sea, que ellos cobran impuestos en dinero, con recargo a un solo día de retraso, y pagan en expectativas de futuro. A mayor coña marinera del expolio legal se dice apostillando “ la solución aportada no es nueva y se hubiera podido aplicar desde un principio, durante los años que ha estado en vigor el PGOU, -como soy algo lelo me devano la sesera por entender a qué carajo viene ahora noticiar como nuevo una modificación de algo que nos dice que ya se podía aplicar pero que no se hacía- y en remate del despropósito auto complaciente del gran invento sigue “al ayuntamiento no le cuesta absolutamente nada, porque no tiene que pagar con dinero ni con terrenos municipales, sino que da una solución urbanística”
Eufemismos de la borrachera general con el urbanismo y los municipios con su financiación enmascarada de desarrollo del suelo. No se cansan de roer el mismo hueso y vender como progreso algo que quizá no supere el beneficio coyuntural, si es que lo tiene realmente. Aquí no solo no escarmienta nadie en cabeza ajena sino que se copia todo invento ajeno  para seguir trapicheando sin coste alguno ¿…? en la profundización de ese pozo de progreso que nos ha llevado a la bancarrota general. En estos campos nuestros de por aquí, sin ir más lejos, ya se lleva aplicando algo parecido a esos pagos en papel convertible en derechos, que algunos nunca verán realizados en su paso por esta vida porque el futuro, que era imparable, se ha estancado sobresaturado de presente roto por la crisis real.

 Quizá la siguiente generación lo pueda cobrar en algo tangible, si se encuentra el papel del abuelo y alguien responsable del futuro le quiere reconocer el pago comprometido por estos gestores que se saben impunes de sus decisiones y las consecuencias de sus actos en el ejercicio del cargo.  
   Lo dicho, CROMOS del COYOTE en una dirección (la nuestra) y solo aceptamos Boniatos en papel moneda de curso legal hacia la otra (la de ellos). Ingeniería legalista y monetaria de pillos que acentúa el riesgo de pillaje bajo subjetivo manto de existir previa causa por interés social o utilidad pública, que es la sola razón legitima para expropiar una propiedad privada.
    Eso de "sin coste alguno" es la auto mentira favorita por la que se coloca medallas quien solo mira por sí mismo sin velar por nadie más, olvidando ladinamente que la palabra ayuntamiento incluye a los sacrificados. Realmente se quiere decir que alguien lo pondrá todo, más que los demás y solo él,  cargando con los costes de la gratuidad de los algunos.
Expropiación versus confiscación.- hasta un iletrado en materia legal, como soy yo, puede alcanzar a distinguir la diferencia conceptual entre estas dos cosas entre sí y, de ambas formas de enajenar la propiedad con la de una simple compraventa. Se quiera decir o no, por mucho barniz legalista que se le dé a eso de expropiar sin dinero pagándole al propietario con expectativas, es todo un invento legal de nuestros días que roza la línea del fraude legitimado o seudo institucionalizado.  Pero eso sí, aunque yo lo perciba como error y abuso, es bien cierto que, hoy por hoy, jurídicamente, a base de jurisprudencias sucesivas, el asunto de canjear titularidad por expectativas encaja con la legalidad vigente.  
  La propiedad privada en nuestros tiempos de decadencia casi desaparece cuando se trata del suelo afectado por un proceso urbanizador. Cosas de la conveniencia social del momento que se ha esforzado por sacar jugo con las cosas de los demás. Y la coyuntura urbanizadora casi siempre aparece porque la comuna aprueba una iniciativa ajena al propietario muchas veces –no todos están por la labor de dedicarse a eso de las plusvalías- y la nueva situación no es siempre deseada, ni natural ni espontánea de los afectados, aunque se les llame interesados. (más bien son otros los interesados) 
  En esas estamos, poseyendo en precario nuestros bienes bajo una batería de normas que nos convierten en pasto del interés social o utilidad pública. Este interés o utilidad pública, no siempre evidente, es algo que nos puede caer como un mazazo sin avisar sobre nuestras cosas. Por ahí se ven puentes en paso elevado que no siguen enlace en carretera a ninguna parte, expropiados décadas antes de su paralización actual por colapso de su destino programado y ejecutado como de interés general. 
   
      Es penoso lo que ocurre, consumiendo recursos y territorio sin tregua ni limite, sobre todo si se le hace obligado al particular el cobrar la enajenación coactiva de su propiedad no en dinero de justiprecio sino en cualquier tipo de trueque urbanístico de esos que ellos solos se entienden y quizá ni saben si es realidad especulativa o voluntarista en el futuro (ha sido patético estos años ver a muchos aldeanos, contagiados de expectativas, hablar como profesionales del gremio sobre  metro-techo, volumetría,.. y toda suerte de especulaciones futuribles sobre el suelo rustico cogido en remolino político del desarrollo urbanístico que nos ha llevado a donde nos ha llevado).
 
Trampa Patrimonial.- La Propiedad y los propietarios siempre en precario.-  A pesar de ser formalmente un Derecho individual (art. 33.1 de la Constitución) resulta en la práctica, discutido y discutible, por más de uno. No solo por los amigos de lo ajeno que se bufan del derecho de propiedad apropiándose de cuanto les antoja sino que hay todo un cuerpo doctrinal filosófico de enemigos de lo ajeno que discuten y matizan ese derecho.  
  Siempre ha habido morbo de inquina y reticencia contra la propiedad privada y el propietario visto como un odioso objetivo a batir y abatir, no solo son los okupa quienes invaden propiedades alienándolas sino que incluso desde la misma Administración Pública se reciben puyas y bocados bajo técnicas legales coactivas; primero esquilmándolo con tributos por la simple posesión o herencia, después sustituyéndolo en su titularidad por lo que convenga a la ocasión. Nos creemos dueños de nuestras cosas y no es verdad, solo nos cobran por permitirnos usarlas, me decía con desengañada experiencia un convecino ya fallecido.
  A las genialidades revolucionarias decimonónicas debemos ideas de anti-propiedad tan simplistas como agresivas contra el derecho de propiedad privado, cuyos slogans todavía mantienen los jóvenes radicalizados, quizá sin entender del todo la caja de Pandora que abren en ese su berenjenal de agresividad social.
  Frases tópicas como aquellas de La Propiedad es un robo y La tierra para quien la trabaja, tan redundantes y demoledoras del estimulo por el logro personal a las que les ha sucedido hoy algo parecido a La  propiedad es algo relativo y transitoria puede robarse-confiscarse-expropiarse sin rubor  y la tierra (léase suelo urbanizable y no elemento de producción agrícola u otra actividad económica) es para el que se lo trabaja recalificándolo.  Ya saben "La tierra no pertenece a nadie, salvo al  viento.." que dijo un hoy ex-gobernante nuestro parafraseando a un jefe indio y ... tus bienes son para lo que disponga el ayuntamiento, me atrevo yo a apostillar a la vista de lo que hay. Pero en esto por paradoja eterna, como lo de las SICAV, la caza mayor se escapa viva y la caza menor se agota esquilmada.
  En suma el verdadero propietario de todo es la comuna y su "voluntad política" porque no hay nada libre de esa dinámica de planear continuamente negocios complementarios como añadidos a los declarados objetivos de utilidad pública. Verbigracia: Hipótesis: Un campo de golf planteado como interés público por dinamizador de turismo con añadido inmobiliario de construir x miles de viviendas para vender con lucro mercantil.
No es cosa de pelear contra la realidad porque no se puede pero, por muy legal que sea todo, yo sigo pensando en eso de los cromos del coyote cuando veo lo que ocurre en nuestro días por todas partes.

lunes, 8 de octubre de 2012


De Hidalgos, Villanos e Hideputas.- La Orpesa Sanchopancesca
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida, dice el refranero y la riqueza del vocabulario español permite significados diferentes o contrapuestos para una misma expresión verbal.  Entiéndaseme como se quiera, allá cada cual con sus entendederas, porque lo que afirmo, con mucho cuidado de no señalar a nadie personalmente, es el juicio que me merece la realidad tal y como la percibo dolorosamente.
Tengo yo como situación errada, y de difícil solución por andar obcecados en persistir en ello, a la anodina vida anual ciudadana de Oropesa. Andamos siempre suspirando por lo que no hay, soñando con el maná del forastero inversor o paganini que nos rente todo el año con un simple esfuerzo laboral de temporada. Quejosos siempre con bobalicón lamento por lo que echamos en falta y suspiro justificativo de lo inevitable en esperar que nos hagan las cosas desde arriba o quedarse sin nada porque no hay nada donde agarrarse, en color y calor civil, que vivifique al orpesí medio integrándolo en una comunidad con vida propia.
 Carencia grotesca de la que nunca saldremos mientras predomine la generalizada respuesta sanchopancesca a un estado de cosas que serían fácilmente corregibles o perfectibles, porque tan solo se sostienen por la incuria vecinal en no cambiar ya que es incapaz de crear, encauzar y dirigir, su propia vida social y comunal de otra forma. Y eso a pesar de que contamos con finanzas locales más que abultadas y sobradas, que no parecen destinarse a otro fin que su consumo sistematico en coyunturas y eventos.
-Lo has hecho demasiado largo para mí- se suele decir cuando no acaba de entenderse lo que nos dicen sobre algo. Es corriente abreviar en refrán o conseja lo dicho para simplificarlo: de donde no hay no se puede sacar, pero si se quiere sacar algo de algún sitio es imprescindible primero saber que hay que meter buena simiente.
¿Qué estamos sembrando en el futuro orpesí?  Exactamente lo que recogemos ahora: un año tras otro, recargado de fiestas que consisten mayoritaria o esencialmente en eventos musicales y botellones al aire libre. Adolescentes casi impúberes suspiran imitar a sus mayores por alquilar un almacén como sitio donde retozar y refocilar, in private o Club Privée,  las fiestas de Octubre porque las hemos convertido en eso, la ensoñación juvenil de una priva colectiva.
  No contentos con ello institucionalizamos como festejo en un mismo punto la barahúnda, hasta casi las 6 de la madrugada, de tres empresas seudo discotequeras junto a las casetas de tapeo hostelero. Eso sí, a pleno volumen después del baile oficial para no molestarse entre ellos (los festeros) que se contra programan, pues tal parece que no importa a nadie el resto, solo hay que molestar a los residentes –algunos disimulan, otros se ausentan, o cínicamente simulan aparentar comprensión y gozar con ello - que ven malbaratada su vida, tenidos y aturdidos como putas por rastrojo en su propia morada, durante cerca de una decena de noches seguidas.
  Andamos por la quincena de festejos en Octubre sin ruborizarnos en gastos y fastos solo por aquello de considerar la escalada en aumento como una meta de perfección. Taza y media si no quieres caldo. Metemos en programa una semana añadida, que se llamó cultural en su día y que hoy apenas es simple campeonato de guiñote en un bar, solo para tenerla liada tres fines de semana porque parecen faltar fechas disponibles para tanta tradición.  
   Creamos las casetas, se dice, para evitar las molestias en la población sin conseguir erradicar la molicie autóctona que gusta de aislarse en los casales y peñas, a veces salpicando las calles de algún exceso y solo conseguimos el peregrinaje callejero vocinglero desde ellas hasta un centro concentrado de ruido generalizado, que abre al aire libre hasta el amanecer, basado en el consumo responsable de alcohol ¿?.
  Lugar campamental en descampado incontrolado e incapaz siquiera de coordinarse entre ellos, moderando y atenuando volumen, ni siquiera de hacer volver al buen redil del grupo  a esa barraca disidente en donde un despendolado obseso de los decibelios, que compite deslealmente con el resto,  domina sonoramente el cotarro. Espacio  pomposamente llamado Recinto Ferial donde acude la contorná de forasteros, ansiosos de hacer un remedo de una ruta bakalao a costa de Oropesa.   
   Es pensamiento de hideputas, más que de villanos, pedirte paciencia o aconsejarte que te vayas de tu propia casa esos días, justificándose encima con una sonrisa de sorna. El Argumento es de antología del disparate, basándose en que en todas partes pasa igual y  que es como si fuera fiesta oficial porque se introduce en programa; Así que todo ello te obliga a que debes transigir con el tener y sostener la demencia de ese estar insomne ocho noches seguidas, torturado  en tu casa con ese volumen de ruido hasta las 6 de la mañana, siendo que en su final están presentes en la zona poco más que solo los agentes de la autoridad, sumándose con la plantilla de camatas y clientela de cuatro boniatos de mariachis del DJ.
     Hoy he contado al cierre de las 0545, entre agentes policiales y personal de limpieza municipal, más gente que el aforo clientelar de la zona a horas de la última copa. Y el baldeo de maquinaria ha seguido hasta pasadas las 0700 ¿De qué va esto?
Lo quijotesco del asunto.- Condenado a no recibir nunca respuesta ni solución, no hay razón para callar. No queda gracia ni arte en el tintero como para sacarle virtud ni provecho a las desventuras del asunto. Nada hay de quijotesco en mi crítica ni nada tiene de cómico lo de este grotesco sainete musical de tocar pelotas mortificando orejas, que no llega a opereta bufa por quedarse en astracanada o chabacanería.  Nadie quiere poner orden y concierto, educando a la ciudadanía en saber diferenciar netamente La Fiesta de una transgresión sin sentido.
  Repugna la soledad y desamparo en que quedamos los pecheros viendo como prevalece la satisfacción de unos pocos individuos descentrados por el vapor del alboroto auto inducido en sus vidas.
  No hay modelo social a seguir y se imita lo chusco en todas partes.- Las elementales normas de convivencia, respeto y cortesía social, se maman en el seno de una sociedad adulta y formada, cuyo poso educativo descansa en el ejemplo de sus mayores y la excelencia de sus mejores.  Lamentablemente el signo de los tiempos es el buscar un igualitarismo de todos por el bajo nivel y la deserción moral de quienes debían corregir y formar estilo cívico pues andan en derrota frente a la mayoría bullanguera y asilvestrada.    
  No hay mucho en lo que apoyarse para corregir el gusto por el exceso como expresión popular de festejo patronal, máxime cuando todo se auspicia desde la misma autoridad consistorial con el consentimiento de todos sus representantes pues no hay grupo político que muestre la mínima sensibilidad hacia los vecinos de la zona que ya les han hecho llegar su desagrado por escrito; No hay esperanza de obtener modificación alguna que permita a esos vecinos el recuperar su derecho al descanso y a la intimidad domiciliar vulnerado por este anómalo castigo; ni como sentimiento de orgullo quedan hoy los hidalgos como tales por obsolescencia del concepto y del título, los villanos que medievalmente eran simplemente los lugareños de una Villa han derivado en palabro peyorativo para calificar a los malvados del cine y a los toscos lugareños.
     Lo otro, lo de hideputa, es subjetivo, puede ser bueno o malo según y cómo se diga. Al buen callar llaman Sancho no es mal consejo en muchas ocasiones pero en estos temas yo me siento hideputa por decir solitariamente en público lo que nadie parece compartir en queja, pues creo firmemente que para mejorar Oropesa hay que reconducir el modelo de fiesta a algo más ponderado, mesurado y participativo, menos molesto y más creativo, que el simple aturdimiento noctívago del botellón o el reparto gratuito de vituallas. 
-¡Oh hideputa, bellaco, y cómo es católico!-Decía  Sancho Panza en el Quijote cervantino al tomar un vino por parecerle en extremo bueno y agradable, pero recriminado por decir tan gruesas palabras -respondió Sancho- que confieso que conozco que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie, cuando cae debajo del entendimiento de alabarle

jueves, 27 de septiembre de 2012

Vida de un sujeto Pasivo y contribuyente (lenguaje fiscal)


Vida real: Eufemismos democráticos o la esclavitud burocrática del ciudadano medio.-
Hace casi un año, a finales de octubre, tuve una grave hemorragia digestiva de cuyo quebranto de salud, y secuelas posteriores bajo recurrentes dolencias gotoso-reumáticas, aun no puedo decir que estoy plenamente recuperado. Tal vez mis achaques sean el indicio evolutivo de mi próxima  edad de 60 años pero yo no descarto cierta parte causal de mis males al estado sicosomático de tensión, en que me sostengo desde hace largos años, embarcado en cansino conflicto y presión permanente con la burocracia oficial de todo nivel, que en sus afanes recaudatorios y de actuación normativa sobre los patrimonios particulares no para de actuar como si estuviéramos en un soviet democrático, manejando leyes y reglamentos que solo ellos conocen. Es esta la realidad autentica en lo que se traduce hoy la vida problemática de un ciudadano medio, que ve como su esfuerzo lejos de pelear por logros e ingresos se le va en pagar tributos y atender requerimientos oficiales.  
    Sinsabores y peleas contra la pared, enmarañado casi siempre en batallas ya perdidas de antemano porque las reglas del juego son de ley del embudo -hay que aceptar pulpo como animal de compañía si así lo dispone el amo del tablero de juego- que te dejan con amarga irritabilidad frustrante e inerme ante un estado de cosas tremendamente agresivas que convierten una vida en estéril, imposibilitada de hacer otra cosa que pelear para defenderse.

La feria de la vida según la cuento yo.- En 1998, para empezar, justo el día que fallecía mi padre, llegaba a casa una carta oficial de Carreteras expedientándonos, bajo amenaza de fortísima sanción, por dos letreros direccionales que alguna mercantil sin nuestro conocimiento había colocado en la punta de una finca a orillas de la N-340. Finca que teníamos abandonada a su suerte improductiva por haberse quedado en su mayor parte aislada e invadida de monte al ser de imposible acceso, tras una remodelación del trazado de esa carretera.  Vendrán después muchas cartas de todo tipo y cuestión, oficiales y semi-oficiales, siempre imperativas, siempre incomodadoras, siempre disponiendo sobre lo mío propio y demandándome pagos, servidumbres o terrenos, amenazando con males y señalando su invencible determinación para aplicar sus intenciones sobre mis cosas.
    No es que uno sea un latifundista de rancio abolengo patrimonial, simplemente eramos una familia de agricultores locales que durante siglos han vivido de sus magras explotaciones de almendro, uva y algarrobos, que por otra parte era el único recurso o medio de producción económica posible en Oropesa. Menos mal que no anduve nunca metido en ningún negocio de ese tipo especulativo suelo-inmobiliario-recalificador porque me hubiesen apuntillado como res de matadero, dado que los propietarios somos intrusos para los chiquilicuatre que planean sobre nuestras propiedades y así se repartieron el Progreso entre sí, garantizandose un futuro que, hoy por hoy,  les ha petado por eso de la crisis ladrillo-financiera.

Historias de la Histeria en estos territorios.- Años de cartas con acuse de recibo por todo y para todo, que obligaron a buscar abogados, asesores y toda una tropa auxiliar de pago en defensa propia.
     Cartas de Jefatura de Costas decretando la creación de la Ría del Chinchilla sobre el cauce de un rio seco cuya agua marina en esa desembocadura proviene del desagüe de un cercano balneario, es decir tenemos una ría estuario donde el agua no viene del cauce sino que sale por tubería hacia el mar desde un edificio pero no entra del mar al cauce ni bajo marea. Catastro convirtiendo en urbano los algarrobos bajo epígrafe dirección del nuevo solar Ubicación del solar en Calle Desconocido
-ya saben ese Mundo Ilusión quimera de millones de m2, que convertido en hiperGolf  ha sido olvidado como causa inicial parturienta del invento; tardará o quizá nunca se verá, pero ya se cobra por urbano porque la maquinaria está en marcha hacia ninguna parte- ; Ciertos almendros se convierten en Urbanos tributando por eso de decidirlo Catastro-Ayuntamiento en Junta (funcionan aconchavados aunque luego se excusan  y escudan el uno en el otro), después se les impide urbanizarlos porque me dicen serán inundables en un futuro parque natural, pero entretanto los siguen cobrando como si hubiera un rascacielos.
Cierta zona verde a la que se baja su valor catastral ¡en Oropesa! porque se ha urbanizado la zona colindante que es otro sector aunque esa misma zona se queda de valor inalterable en el resto de solares que hay.
 Un Jurado provincial de expropiaciones que sin citarme ni saber que el asunto estaba en sus manos dictamina y casualmente es vocal del mismo el mismo expropiador.Una empresa diciéndome que un terreno a 2 Km pasa a integrarse dentro de un PAI pensado para levantar VPO, en una zona donde no tengo ni una maceta propia (tele transporte de propiedad); Medio Ambiente me cita para pasar una tubería de agua desde la desalinizadora de Cabanes hasta Benicasim. Iberdrola que tiene necesidad de poner línea de alta tensión por allí, Aquel que quiere hacer un campo de golf por allá, este que para hacer una carretera o vial me pide u ordena, Expropiación, Ocupación Directa, Cesión Administrativa, que son eufemismos para coger suelo dándote un papel en vez de dinero(valedero o convertible en suelo equivalente en un futuro en otra zona de mucho porvenir y gran futuro, me dijo un gili burócrata acostumbrado a timar aldeanos con sus poderes de papel) etc. etc.

Todo un muestrario de como el siglo XXI empezaba en España basado en 4 pelagatos, no importa el bando ni las siglas, llevándose el gato al agua con ayuda de un abanico de leyes autonómicas LRAU, LUV, LOT y LOTPP, previamente creadas al grito de “Todo el suelo es urbanizable” y esto habia que planearlo metódicamente como si el mundo existiera solo desde que ellos viven por aqui. Ilustradamente -se puede encontrar un informe técnico que nos diga algo y otro que afirme lo contrario en todo lo que sea menester- se entregaron los autonómicos con fruición a la tarea de alicatar el territorio pasando por encima de todos los afectados, imponiéndose a todos los habitantes por sus planes de Ordenamiento del Territorio llamados PAI, PATECAS, PATRICOVA, PATFOR, y toda una serie de desparrame normativo con aires de grandeza planeadora que hoy en gran parte son zarandajas que han quedado en agua de borrajas. Instrumentos de dominio y logro para los fines "con voluntad política", de esa voluntad que nos ha llevado a la bancarrota estatal y autonómica pero que no para de insistir en hacer lo contrario de lo que se necesita.
   Jungla de Leyes efímeras, alguna usada profusamente sin ni siquiera tener reglamento en su desarrollo, que permitieron a los ayuntamientos meter la palanca del agente urbanizador para desplazar al entramado social propietario, romper la economía tradicional subordinándola a lo inmobiliario y, así, convertirnos a todos en sujetos contribuyentes de impuestos urbanos, pagadores de plusvalías, siervos de tasas y autorizaciones administrativas para toda actividad privada y esclavos de quien se pueda pagar asesores, juristas y picapleitos o volverse loco con tanta abreviatura y legalidad. No extraña que el consejo sabio fuera: Coge el dinero, vende y corre, quitándote del medio.

Solo un ejemplo colateral: Uno se convierte en Deudor por el simple hecho de recibir una carta al buzón postal de revisión de valores a una Herencia, declarada y pagada casi 4 años antes, a pocos días de prescribir su plazo, exigiendo elevados pagos con premura de días, sin que les importe si Ud., dispone de dinero o no en inmediato.
 Si ha recibido la carta entre el 1 y el 15 tiene hasta el 25 para pagar…si después del 25 tiene hasta el 5 siguiente… pasada esa fecha tiene sanción y el 20% de recargo sobre lo que le pedimos…si no está de acuerdo recurra o vaya a tribunales, pero deposite el dinero entretanto en nuestro poder…Total, que otros 4 años después obtengo judicialmente sentencia favorable (ellos ya sabían que eso iba a ocurrir pero siguen jugando a ver si pica algún incauto y paga) exonerándome del pago y recupero el dinero pero no los gastos e intereses del aval que deposité . 
  Lo del interes legal del dinero que es lo que ellos tienen que pagar si se retrasan en devolverte lo tuyo es de broma comparado con lo que te aplican a tí en los retrasos e impagos.
 No he ganado realmente nada, simplemente me he librado de pagar una exagerada cantidad (toda Oropesa era para ellos un inmenso solar valorado a 36 € el m2 y curiosamente solo lo de Oropesa era lo único revalorizado dentro de lo heredado) y para ello he pagado a abogados, procuradores, banco, (otro que tal, que para avalar mi propio dinero en metálico depositado en el banco, me lo bloquea en cantidad muy superior a lo avalado, cobra intereses por el papel que dice que si no pago el lo hará –con mi dinero bloqueado- y me hace pasar por un notario a mis expensas).

Dinero, tiempo de años y mi salud dañada por la ansiedad y la irracionalidad de un proceso absurdo de pasos judiciales eternos y lentamente exasperantes, cuando se sabía de antemano el resultado (Absurdamente, al final bastó que sin entrar en más detalles del caso, es decir sin discutir números siquiera, se les ordenara judicialmente estar a una sentencia anterior que ya determinaba en estos temas hereditarios la nulidad, por artificiosidad, de las valoraciones administrativas). O sea, era sabido el despropósito por quien me amenazaba como deudor.

La Realidad visible y no risible para algunos como yo.- La Democracia real percibida es la de una Administración convertida en maquinaria de financiación y gasto, sirviendo a la dinámica despilfarradora de los políticos gestores emborrachados de proyectos trufados de negocio que con el tiempo en su mayor parte se mostraran irreales por no decir otra cosa. El agujero financiero en que andamos ahora era no ya previsible sino visible por todos aunque jugáramos a ignorarlo. Ebrios de eventos y zanahorias para que los burros sigan dándole vueltas a la noria, anda el Sistema sacrificándonos a intereses y necesidades ajenos que esconden necesidades de financiación (suyas) y hay tufillo de cierta connivencia con la especulación como sistema de negocio, por más que las disimulen bajo etiqueta de progreso e interés social.
La burocracia oficial arremete contra el identificado (es cuestión de papel y ordenador porque los ilocalizables se descartan como cobros fallidos y se ceban solo contra los hallados) y nos aplica implacable leyes o reglamentos ad hoc que surgen como hongos en cualquier asunto. Uno debería estar suscrito al BOE, BOP, y toda suerte de publicaciones oficiales, para conocer lo que le obliga además de los Diez Mandamientos divinos y aun así acabaran sacándole los colores con una Ordenanza u otra normativa que regula cualquier tema. No olvidar los periodos de Alegaciones que son recursos de risa porque las resuelve el mismo que te agrede con su acción o plan. O sea, te pongas como te pongas…

Aquí y hoy, la vida en Libertad teórica bajo la que creemos estar, se ha convertido en múltiples vasallajes y  peajes: Vota, Paga y Calla hasta dentro de 4 años.
en algún momento seré baja del censo por ley natural de vida y las veré venir desde el camposanto, lugar donde coincidiremos todos para poder charlar -largo y tendido- de estas cosas.

lunes, 17 de septiembre de 2012


La música ambiental por matraca o el ruido musical a gusto de algunos tocapelotas.-

Se atribuye a Napoleón decir algo parecido a que la música era el más bello de los ruidos, pero ruido al fin, y sea cierta o no la frase, para algunos que no diferencian bien entre ruido y música, estas vibraciones del aire son crispantes o elevadoras del ánimo personal que necesitan en dosis permanente para estar en el mundo consciente sin abrumarse por la realidad. Hay demasiada gente que busca su evasión personal con el ocio saturado de ruido y nos dan a los demás su ración de música al gusto de ellos mediante altavoces y aparatos que superan el alcance de sus propias orejas, invadiendo  las nuestras sin piedad ni conmiseración con nuestro derecho a la intimidad.
  Aunque en su gusto musical personal la mayoría no pasen la escala de apreciar lo que son apenas algo mas que ruidos con cadencia repetitiva, es moda de hoy huir del silencio y el consumir música hasta para pensar y el ocio no existe sin colocar música ambiental artificial dominando todas las relaciones humanas. Pasar del gusto exacerbado solo por el ritmo al gusto por la melodía armónica, es algo que no entra por el paladar de muchos consumidores compulsivos de música enlatada que usan de la electricidad y la amplificación como instrumento de agresión a los demás sin darse cuenta de ello. O sin importarles un bledo los efectos sobre los demás, por no verse a sí mismos como tocapelotas que pueden llegar a ser por su molestia a los demás, sino por ombligo de su propio mundo.  
    El problema no solo es cuando van por la calle zombies o autistas escondidos tras unos auriculares sino cuando se juntan grupalmente en un espacio público convirtiéndose en amo y señor del sonido para su goce y tortura de los demás que no compartimos afición ni gusto por lo suyo.

Comprensión cero para nosotros los dolientes del Ruido y tolerancia infinita con ellos.- Es cansino ver la disculpa social con estas molestias que entran hasta el excusado de cada casa desde la calle y, por el contrario la especial inquina, o el apestamiento social, contra otros actos nocivos insonoros y humeantes, personales de cada cual, legales también, que apenas afectan en molestia a nuestros congéneres en un entorno alrededor del metro de distancia.
 Es de hartazgo la esclavitud y servidumbre de ser siempre allanados por estos tocapelotas, victoriosos siempre gracias al apoyo, tolerancia, permisividad de las autoridades, cuando no gozando encima de subvención oficial  para imponernos su ruido ambiental, su gusto musical propio y su molestia agresiva directamente en nuestras vidas, domicilios, y periodos de descanso, petándonos la convivencia cuando les rota a ellos en su afición y calendario. Es de alucinar la extrema comprensión con el exceso de mala educación y falta convivencial de respeto a la mayoría si se trata de fechas catalogadas de Fiestas oficiales pero es más bobalicón convertir todo el año en un perpetuo calendario de música al aire libre para ofertar ocio comunal a los pocos noctivagos que hay por aqui.
Acaba de suceder. Otra noche de fin de semana insomne con ruido por causa de música rockera o como quiera se llame a eso de guitarra eléctrica titilante y voces aullantes.
 Que los moteros se reúnan aquí aunque sean foráneos en su mayoría, Vale. Que por estar a gusto consigo mismos nos den tabarra de tubo de escape, Vale. que por amar la estética rockera se sientan felices vestidos de tal guisa que hoy parece anacrónico o en ucronía de viaje al pasado, Vale.
    Vale incluso que siendo asunto de pocos en iniciativa lúdica Particular  reciban cierto apoyo oficial comunal en trabajo de instalación y ayuda de obtener un lugar para su evento (No es obligado, tambien podría ser un sitio privado y cerrado de pago) Gasto que, en parte, se sufragan ellos mismos aunque no contabilizamos gastos a cargo de los demás (limpieza, policia, montaje etc.).
No haré cuestión polémica de soportar sus ruidos de alegre expansión, emotiva y de máquina, en la concentración lúdica de autoafirmación en sus aficiones moteras.  Pasaré por asumible que aun dándose dos días seguidos de encuentro, su bullicio me trastorne el entorno domiciliar todo el fin de semana completo pero lo que no Vale, y les sobra, es su concierto musical hasta madrugada, al aire libre nocturno, que sumado a la música ambiental de sus puestos de merchandising supone ruido constante casi 48 horas y ese concierto sobrante e insufrible es de la noche al amanecer bajo bendición municipal. Porque la vida domiciliar de cada cual debe ser protegida de las agresiones de todo tipo y esta del ruido lo es sin ningún genero de duda maxime cuando se suma mes a mes un denso programa de ruido musical en recinto municipal.
La noche me confunde, deben pensar las autoridades responsables.- esta frase que popularizó un gigoló cubano noctívago, de efímera gloria mundana por la foto publicada de sus atributos , me sirve para decir que con la excusa de Turístico parece como si se dejara la noche para campar por libre todos los tocapelotas, como si no hubiera vecinos sufrientes, dolientes y pacientes que atender.

Yo pago impuestos y de alguna forma los gastos  comunales en montar la Paraeta de eventos musicales que me mortifican en propia casa, son sufragados por mí. Los beneficios son dudosos, en mi caso ninguno, y para el resto de convecinos  visto el aforo de asistencia es de provecho escaso. Desde luego no aporta a la ciudad ni al vecindario nada sustancial. Pero ¿estoy obseso con el ruido? ¿Tengo yo algo contra la gente? Veréis queridos míos: El problema es de horario más que de volumen o lugar, que también, porque llevándoselo algo más allá sigue zumbando y bajando decibelios sigue vibrando y gibando las horas de sueño. Que no coincidáis con mis gustos musicales es lo de menos porque lo de más es que ni con el permiso de la autoridad tenéis derecho a joder (sin connotación sexual)  al personal en sus propias casas.
 Está claro que no formo parte de las prioridades de atención vecinal para mis gestores políticos, ni les quita el sueño mi malestar y molestia, pero como pago anualmente una cantidad de tributos y estoy en mi derecho ciudadano, tendrán que tener paciencia conmigo porque les afee su complicidad con la primera fuente de aldeanismo que deteriora nuestra localidad.