miércoles, 1 de agosto de 2012

Estado de Sitio


Asediado en propio domicilio-  Por definición los estados de Alarma, Excepción y Sitio son supuestos constitucionales en competencia legal del Congreso, a propuesta del Gobierno, para suspender o restringir ciertos derechos fundamentales por razón de emergencia y seguridad nacional. Entre otras acciones al declararse alguno de estos estados, la ley autoriza a poder limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o las condiciona al cumplimiento de ciertos requisitos.
Coloquialmente, por aquello de las Plazas sitiadas en asedio, se entiende por tal cuando el bloqueo, atasco, caos y embudo sin salida de calles y zonas convierten un lugar en laberinto, callejón sin salida o embudo en trampa para  incautos dando vueltas sin saber salir en su vida diaria. El marasmo circulatorio y social puede ser originado por causa natural (en lo que incluyo accidentes además de inundaciones y otras cosas de la vida siempre en riesgos posibles) y también puede ser provocado por causa artificial (en lo que me refiero casi exclusivamente a las disposiciones de la Autoridad en lo que es la forma habitual de llevar las cosas al caos en todas partes).
Veamos ejemplos de por aquí, sin ir más lejos, porque a lo mejor exponiéndolos ayudamos a reflexionar y mejorar el tema. Una mascletá (fuegos artificiales) se plantea sobre el eje viario de salida del municipio (uno de los dos únicos que existen para coincidir finalmente en un solo y mismo punto antes de poder salir de la localidad) acotándolo y cerrándolo desde las 0800 para darle fuego a las 1400h (con la limpieza y desmontaje posterior el cierre dura hasta las 1500h)    ¡7 horas de cierre para un acto de 20 minutos! ¡7 horas de veto a circulación de personas y vehículos en sus accesos domiciliares y 7 horas de mareo a pesar del GPS para transeúntes y mercancías en paso y servicio laboral para atender una  zona playera con decenas de miles allí bloqueados! 
  Lo Berlanguiano del asunto reside en quitar coches por seguridad y pedir a las casas que quedan inmóviles dentro de la zona de peligro que cierren ventanas por el humo dejando a sus habitantes en cuarentena a cal y canto.
Es aquello del más vale humo que escarcha pero al revés, diciendo es preferible sufrir calor que respirar humo (No es coña: hay un perfume llamado Masclet nº 5 con olor a pólvora quemada para adictos al tema) -Igualmente es de sainete que se limpie una zona y se queden tejados y patios interiores llenos de restos pirotécnicos caídos del cielo dentro de esas casas y más gracioso resulta que al quedar la zona aislada y bloqueada con la mitad de sus explanadas de aparcamiento vetadas por el evento (el resto del callejero adyacente está ocupado o peatonalizado) el aforo de asistencia al acto sea casi testimonial por un lado u otro de la traca. En resumen una mejor ubicación lograría dos efectos: mayor goce del público y menor incomodidad general.
Pero volvamos al estado de sitio domiciliar: colocarle a uno un grupo electrógeno frente a la puerta es invitarle a que se vaya a un hotel si quiere dormir esa noche ¿qué tipo de potencia electrica necesita el baile para no servirle el tendido general? y doy fe que al ruido festero hay que añadirle el refuerzo de las tareas de limpieza que, hábilmente, con sus motores en marcha, ponen barredoras (hay un juguetito de mano que parece un ciclomotor dando vueltas por el dormitorio) sobre 0445h o se ponen a baldear con manguera y compresor ¿habrá ITV del compresor? poco antes de la despertá para encerrar vacas (petardo incluido) y otros menesteres que complementan noche a ritmo de interrupción de sueño cada 2-3 horas aunque no haya disco móviles esa noche.
No canso más por el momento porque también hay momentos felices como es el saber que no tendré que mover el coche ya que mi calle no está en itinerario de traca corrida (más o menos casi el millar de plazas de aparcamiento jugando al donde me pongo entre tanta zona peatonal y reservada)

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